Archivo - Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
El fiscal en el juicio que se celebra por el asesinato a tiros de un joven en Fuenlabrada en octubre de 2022 ha mantenido su solicitud de prisión permanente revisable para el supuesto autor intelectual del crimen si bien ha eliminado la petición de la máxima pena para otro de los encausados al pasar la calificación jurídica de autoría a complicidad en los hechos.
La vista oral se ha retomado este lunes en la Audiencia Provincial de Madrid con el inicio de las conclusiones finales de las partes y la declaración del último de los procesados. El juicio concluirá mañana con el turno de las defensas, que pedirán la libre absolución. Tras ello, será el turno de la última palabra y el jurado popular pasará a iniciar las deliberaciones sobre los hechos.
Sailer, un joven de 21 años, fue ejecutado a las puertas de la discoteca Caña Brava de Fuenlabrada. Otros tres jóvenes fueron heridos de gravedad. La Policía sostiene que el crimen se encargó como venganza por un ataque anterior de los trinitarios en una discoteca de la capital.
En su informe, el fiscal ha modificado la petición sobre uno de los acusados al considerar que no ha prueba de que K. estuviera dentro de la furgoneta en la que fueron trasladados los menores que ejecutaron el crimen.
"El ataque fue sorpresivo sin que las víctimas pudieran defenderse. Los hechos se inscriben dentro de la actividad de una organización criminal", ha aseverado el representante del Ministerio Fiscal, considerando acreditada la pertenencia conforme a las escuchas telefónicas.
LA VÍCTIMA, AMENAZADO
Según su informe, la víctima había recibido dos amenazas del entorno de la banda, siendo planificado el ataque. "Te tenemos ubicado, mama huevo", le avisaron. "El acusado J. D. planificó y ordenó cometer el hecho", ha aseverado, poniendo la atención en los viajes que realizó éste a la zona de Fuenlabrada donde se cometió el crimen cuando no le vinculaba nada a este municipio y aludiendo a los posicionamientos telefónicos.
El fiscal atribuye al considerado líder de los DDP en Campamento un delito de asesinato agravado por su vinculación con organización criminal, tres asesinatos en grado de tentativa y delitos relacionados con la tenencia de armas. Solicita prisión permanente revisable por el homicidio consumado y hasta 78 años de prisión por los intentos de asesinato y otros delitos.
Respecto a los otros, solicita 70 años de prisión para el supuesto cómplice, 20 años de cárcel para el conductor de la furgoneta y cinco años para un cuarto al que acusa solo de pertenecer a la banda latina.
El último de los encausados en declarar ha manifestado que el supuesto jefe de Campamento le contactó en una plaza del distrito de Latina para llevar a unas personas a Fuenlabrada a cambio de droga, pensando que se trataba de una asunto de alguna deuda. El procesado ha señalado que no escuchó disparos y que no vio que los chicos se cubrieran el rostro con pasamontañas. "Me utilizaron", ha manifestado.
El fiscal le ha preguntado sobre las 43 llamadas al supuesto autor intelectual del crimen los días previos y posteriores a los hechos, a lo que éste ha explicado que eran todas por drogas. También constan diez llamadas de otro de los acusados considerado mando intermedio de la banda.
El pasado viernes, el supuesto jefe del coro de los DDP del barrio madrileño de Campamento, negó haber participado en el asesinato del chico, al igual que pertenecer a la banda. Sí admitió que se dedicaba a vender droga, algo de lo que ha dicho que no estaba orgulloso de ello.
Por el crimen, fueron condenados dos menores. En el juicio, uno de ellos manifestó que disparó a la víctima porque ese día le dio "la loquera", negando implicación de más personas y de la propia banda latina.
ANTECEDENTES GRAVES
En el marco de la vista oral, la Policía Nacional ratifico que el principal acusado fue detenido en 2013 por un delito de robo con violencia en relación a diez ataques a ancianos con la técnica del 'mataleón' en el distrito de Villaverde de la capital.
El testigo señaló que al considerado líder del citado coro se le implicó cuando tenía 19 años en diez robos con violencia realizados con la técnica del estrangulamiento por detrás, indicando que el acusado fue reconocido sin género de dudas en algunas de las identificaciones en sede policial.
Las víctimas eran mujeres mayores, a quienes se robaba el bolso en Villaverde, detectando la Policía Nacional un incremento de estos delitos en la zona en aquella época.
La pasada semana, varios policías situaron a los encausados en el entorno de la banda a través de numerosas identificaciones policiales y antecedentes por hechos violentos registrados durante los últimos años en la capital.