Las flechas de Diana La Cazadora que acabaron en la acera de Gran Vía

Archivo - La escultura de Diana la Cazadora en la Gran Vía se encuentra en la azotea del edificio del número 31 (el hotel Hyatt Centric Gran Vía Madrid), coronando el cielo de la avenida desde 2017.
Archivo - La escultura de Diana la Cazadora en la Gran Vía se encuentra en la azotea del edificio del número 31 (el hotel Hyatt Centric Gran Vía Madrid), coronando el cielo de la avenida desde 2017. - AYUNTAMIENTO DE MADRID - Archivo
Europa Press Madrid
Publicado: sábado, 22 agosto 2026 12:14

MADRID 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Gran Vía madrileña esconde en una de sus aceras una pequeña historia de amor, mitología y enfrentamiento entre dioses. Dos flechas talladas en el pavimento, frente al número 32 de esta céntrica avenida, recuerdan la figura de Diana Cazadora, que desde lo alto del edificio situado justo enfrente parece apuntar con su arco al Ave Fénix.

En concreto, la escultura de Diana Cazadora se encuentra en la azotea del número 31 de Gran Vía, donde se ubica el Hotel Hyatt Centric Gran Vía Madrid. La figura, que corona el edificio desde 2017, es obra de Natividad Sánchez y representa a la diosa romana de la caza, protectora de la Naturaleza y de la Luna, acompañada por sus cinco perros.

La escultura mide cinco metros, pesa unos 900 kilos y está realizada en resina de vinilester recubierta de polvo de bronce, indica el Ayuntamiento de Madrid. Desde su posición, Diana parece dirigir su arco hacia el edificio situado enfrente, el número 32, donde se encuentra la figura de un Ave Fénix.

El ave, que representa la regeneración y el renacimiento de las cenizas, corona desde los años 50 el antiguo Edificio Madrid-París, construido en las primeras décadas del siglo XX y posteriormente adquirido por la compañía de seguros La Unión y el Fénix. En la actualidad, el inmueble alberga la tienda de Primark.

Justo frente a este edificio del Ave Fénix pueden encontrarse dos flechas grabadas en el pavimento, de alrededor de un metro de longitud, que parecen haber caído desde el arco de Diana.

UN ENFRENTAMIENTO MITOLÓGICO

Estas flechas forman parte de una historia mitológica que enfrenta a los dos protagonistas. La narración cuenta que Diana, identificada en la mitología griega con Selene, se enfrentó al Ave Fénix después de que Zeus descubriera que un pastor llamado Endimión suspiraba por ella y enviara al ave para secuestrarlo y esconderlo para la eternidad.

Las dos flechas, además, incorporan otro guiño a la tradición de los maestros canteros. Las marcas que antiguamente dejaban estos artesanos en las piedras para identificar su trabajo sirven de inspiración para pequeños detalles incorporados en las actuales obras de renovación urbana de la capital.

MÁS SÍMBOLOS Y REFERENCIAS HISTÓRICAS EN LOS PAVIMENTOS DE MADRID

Las flechas de Diana no son el único secreto que se esconde bajo los pies de los madrileños. Las calles y plazas de la capital cuentan con numerosas marcas e imágenes, muchas de ellas en forma de bajorrelieves, que arquitectos municipales han ido incorporando desde hace décadas en proyectos de remodelación de espacios públicos.

Según ha indicado el Ayuntamiento a Europa Press, estas marcas buscan "recuperar la memoria de lugares o acontecimientos sucedidos en estos sitios y reforzar el valor patrimonial de algunos edificios existentes".

Son señales "muy discretas" y, en algunos casos, difíciles de apreciar, ya que su objetivo "no es ser protagonista de estos espacios sino servir de referencia y realizar guiños a los ciudadanos que contribuyan a potenciar la identidad de la ciudad".

En otros casos se trata de planos, plantas de edificios o pequeñas maquetas que pretenden rescatar la memoria histórica del lugar y recordar a madrileños y visitantes la historia material de la ciudad, así como la importancia de preservar el patrimonio y la memoria geográfica del territorio sobre el que se asienta.

El Ayuntamiento no publica oficialmente un listado de estas marcas y símbolos. La intención, según explica, es que sean los propios ciudadanos quienes los descubran poco a poco y que su presencia les lleve a preguntarse por su significado y, a través de ellos, conocer la historia del lugar.

UN LINGOTE DE ORO, GATOS O UNA CÁMARA DE CINE

Así, además de las flechas de Diana Cazadora en Gran Vía, pueden encontrarse otros muchos guiños repartidos por la ciudad. Frente al Banco de España, en la calle de Alcalá, una losa de granito representa en bajorrelieve un lingote de oro, originalmente dorado aunque desgastado por el paso del tiempo.

En el cruce de las calles de Ortega y Gasset y Velázquez, otra losa representa a un pequeño gato que sale de una caja de regalo, en alusión a la actividad comercial de esta zona.

También hay una cámara de cine antigua grabada sobre una losa de granito frente a la portada de la Filmoteca Española, en el número 10 de la calle Magdalena, mientras que en la plaza de la Cebada una losa de piedra caliza reproduce un ramo de cebada, en referencia al propio nombre de este espacio.

Y, sin olvidarse de los gatos, símbolo con el que tradicionalmente se identifica a los madrileños, hay otro pequeño felino jugando con un ovillo en la plaza de Pontejos. Otro aparece frente a las máscaras de la comedia y la tragedia, en alusión al Teatro María Guerrero, en la calle Tamayo y Baus.

Son pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos entre el bullicio de la capital, pero que convierten sus aceras y plazas en un museo al aire libre con grandes historias.

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