Actualizado 16/06/2007 15:27 CET

El Hospital Clínico San Carlos abre una unidad de vacunación para pacientes adultos de grupos de riesgo

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Clínico San Carlos, dependiente de la red pública asistencia de la Comunidad de Madrid, ha puesto en funcionamiento una Unidad de Vacunación del Adulto con el fin de estudiar y tratar a los pacientes pertenecientes a determinados grupos de riesgo susceptibles de inmunización.

Mejorar las coberturas vacunales, disminuir la incidencia de enfermedades inmunoprevenibles y evitar las oportunidades perdidas de vacunación son algunos objetivos de este nuevo servicio, informó hoy el Gobierno regional.

Otros cometidos de la unidad son asesorar sobre la vacunación en la práctica asistencial, desarrollar programas específicos de vacunación dirigidos a pacientes incluidos en determinados grupos de riesgo, tales como enfermos con patologías crónicas (hepatopatías, diabetes mellitus, insuficiencia renal, etc), pacientes inmunocomprometidos (asplenia o infección por VIH, entre otros), enfermos en programas de trasplante de progenitores hematopoyéticos u órganos sólidos, y afectados del Síndrome de Down.

También persigue sistematizar la valoración de indicaciones específicas de vacunación de adultos en situaciones especiales, como en el caso de personas mal vacunadas (ausencia de vacunación o pautas interrumpidas), mujeres en edad fértil, embarazo y posparto inmediato, profilaxis postexposición en enfermedades prevenibles mediante inmunización activa, y vacunación en pacientes con riesgos conductuales.

En definitiva, el reto de este nuevo servicio es que cualquier contacto del paciente con el medio sanitario, incluido el hospital, sea una oportunidad real para mejorar la cobertura vacunal de los adultos.

APARICIÓN DE ENFERMEDADES INFANTILES Y BROTES

Los coordinadores de la unidad y responsables de la Sección de Epidemiología del Hospital Clínico San Carlos, Alberto Mariano Lázaro y Gloria Mato, advirtieron que la vacunación del adulto como actividad de prevención individual o colectiva no había sido objeto hasta ahora de una atención prioritaria, lo que suele plantear dudas frecuentes a los profesionales sanitarios.

Ello pueden derivar, según los expertos, en oportunidades perdidas de vacunación y bajas coberturas de protección inmunitaria y, con ello, la presentación de enfermedades propias de la infancia, que suelen cursar con más complicaciones clínicas que en los niños; la aparición de brotes en colectivos no inmunizados o con bajas coberturas de vacunación; y el aumento de la mortalidad por enfermedades inmunoprevenibles en adultos que en los países desarrollados ha superado a la registrada en población infantil.