MADRID 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida (IU), Inés Sabanés, acompañada por la concejala de esta coalición responsable de Medio Ambiente, Concha Denche, y representantes vecinales de la zona sur, denunció hoy la construcción en superficie de dos nuevas subestaciones eléctricas, emplazadas en zonas verdes en la calle Embajadores y en Rosales, por el "riesgo que entrañan para la salud de los vecinos, el medio ambiente y la falta de permisos".
"Las prisas y la improvisación en las obras de la M-30 han llevado al equipo de Gobierno de Gallardón a incumplir el convenio que se firmó en 2003 con las eléctricas a través del que se estableció que todas las subestaciones debían estar enterradas o blindadas", dijo Sabanés.
Por su parte, Denche aseguró que estas construcciones "suspenden los derechos de los ciudadanos" y demuestran "el desprecio" del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, "de cumplir con su cometido de preservar y prevenir la salud de los vecinos al exponerlos a un riesgo ya demostrado por muchos estudios científicos".
Tras criticar el carácter "provisional" con el que el Ayuntamiento va a instalar las dos subestaciones, "motivado por las prisas", la concejala recordó que actualmente se están quitando las líneas de alta tensión en el barrio de Las Casitas por los riesgos que corrían sus vecinos, "aquí se está haciendo lo que ya se sabe que está mal".
DENUNCIA ANTE LA FISCALÍA DE MEDIO AMBIENTE
Por ello, IU ya ha denunciado la construcción de las dos eléctricas ante la Comunidad Autónoma "por ser la responsable final de los permisos", y aseguraron que van a informar de los hechos a la Fiscalía de Medio Ambiente.
El representante de la Plataforma de afectados de las obras de la M-30, Ángel Alonso, se sumó a la denuncia de IU y acusó al equipo de Gobierno de la "falta de información" a los vecinos. "Es tal el atentado que se está cometiendo en la zona sur, que Gallardón debió pensar que era mejor dar el último susto al final", aseguró.
BARRIO INHABITABLE
Además, Alonso explicó que si a una chimenea, "con filtros que dejan pasar el 20 por ciento de los gases más perjudiciales", y que va a sacar el humo de 84.000 vehículos diarios a "tan sólo 30 metros de nuestras ventanas", se le suma la construcción de la nueva subestación, "el barrio se va a convertir en inhabitable".
Por otra parte, la representante de la Plataforma de afectados de Antonio López y Puente de Praga, Maribel Chaparro, añadió que "entre el cableado y el pozo de ventilación, Gallardón está desterrando a los vecinos de este barrio". "Al alcalde se le llena la boca al decir que vamos a quedar en un entorno maravilloso, pero nos ha rebajado calidad de vida", concluyó.