MADRID 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
El portavoz municipal del PSOE, Jaime Lissavetzky, y el presidente del Pleno municipal, Ángel Garrido, han mantenido un pequeño 'rifirrafe' dialéctico y se han acusado respectivamente de tener un comportamiento que han tildado de "vergüenza".
Tras el debate de la propuesta de disolución de Madrid Espacios y Congresos (Madridec) y la integración de bienes en la nueva sociedad Madrid Destino, el edil socialista ha pedido la palabra por alusiones por unas críticas al programa electoral socialista proferidas por el delegado de Las Artes, Pedro del Corral.
No obstante, Garrido ha declinado esa solicitud lo que ha motivado la respuesta airada de Lissavetzky al decir que el delegado "ha mentido" al hablar del programa socialista y ha reprochado a Garrido que "tiene que ser el presidente del Pleno" y "no hacer lo que diga el equipo de Gobierno". "Es una vergüenza", ha apostillado luego el portavoz del PSOE.
Esa última referencia ha motivado la respuesta de Garrido, quien ha dicho que la actitud del representante del PSOE también es de "vergüenza" y que "se arrepentirá".
Lissavetzky ha preguntado luego si se trataba de una "amenaza", a lo que Garrido ha replicado que no, que sabe que es una "buena persona" y que se arrepentirá porque este martes no ha tenido el comportamiento adecuado.