MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -
El candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha asegurado este miércoles que, independientemente del resultado de las elecciones del día 22, se quedará en el Ayuntamiento tanto esta legislatura como algún año más si los electores le "aguantan" y el PSOE le "quiere".
"Me quedaré cuatro años y alguno más, si los electores me aguantan y mi partido me quiere", ha manifestado en una entrevista en Telemadrid, recogida por Europa Press. En ella ha hecho un repaso de sus principales propuestas, como la eliminación de la Tasa de Basuras, la congelación del IBI y la incorporación de bonificaciones sociales para colectivos desfavorecidos.
Lissavetzky se ha comprometido a "quitar el catastrazo" que dice que impondrá el 'popular' Alberto Ruiz-Gallardón si vuelve a ganar las municipales. De él ha dicho que ha sometido a los madrileños a un "incremento brutal de impuestos" por la "deuda terrible" que sufren las arcas municipales para hacer grandes obras que cree innecesarias, como la remodelación del Palacio de Cibeles y el gasto de 510 millones de euros.
Sobre el 'catastrazo' ha asegurado que pedirá su retirada al Ministerio de Economía y Hacienda en el primer Pleno, si los madrileños le dan su confianza, por "no ser oportuno" con la crisis que golpea a la ciudadanía. Ha añadido que los empresarios han recibido bien esta medida, después de que ayer presentara su programa electoral a CEIM.
Preguntado si mediaría con el Gobierno de la Nación para tratar de conseguir que la capital pudiera refinanciar su deuda, el candidato cree que "no es problema de mediación sino de cumplir las reglas", sobre todo teniendo en cuenta que una persona, Alberto Ruiz-Gallardón, "ha gastado alocadamente" porque es un "deudópata con auténtica pasión por la deuda".
La solución pasaría, en su opinión, por "apretarse el cinturón y reducir el 15 por ciento del gasto corriente menos en los aspectos sociales", además de remunicipalizar empresas como Madrid Calle 30 o acabar con "gastos exagerados", entre los que incluye los 390 millones en trabajos de asistencia técnica y externos y el incremento de personal directivo. Cree además que Madrid necesita desarrollar la Ley de Capitalidad, una Carta de Municipalidad y un Canon de Capitalidad.
También ha mostrado su posición con los 30.000 personas de la Cañada Real poniendo el foco de atención en las actuaciones sociales. En este punto ha criticado que Gallardón "no fuera capaz de convencer a (la presidenta autonómica) Esperanza Aguirre" para ejecutar el acuerdo alcanzado entre las tres fuerzas políticas presentes en el Ayuntamiento siendo un "ejemplo más de mala coordinación entre administraciones".
Asimismo ha dado a conocer su apuesta por un nuevo modelo económico, basado en el apoyo a los sectores de las TIC, la sanidad o la biotecnología, sin olvidarse de la modernización de la industria y de la defensa del desarrollo de la Ley de Dependencia, que podría generar mucho empleo.