Taquillas 'inteligentes'en el Clínico San Carlos para facilitar la dispensación de medicamentos a pacientes externos - HOSPITAL CLÍNICO SAN CARLOS
MADRID 5 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Clínico San Carlos ha puesto en marcha un sistema de taquillas 'inteligentes' que en un mes ha permitido recoger su medicación de forma autónoma y en horario flexible a un centenar de pacientes externos con tratamientos crónicos estables.
En su primer mes de funcionamiento, el servicio, respaldado por la atención farmacéutica, ha posibilitado la retirada de 300 envases, con una estimación de que pueda beneficiar a 1.800 pacientes al mes.
La valoración realizada hasta ahora "refleja una acogida favorable entre los pacientes, que destacan la facilidad de uso, la rapidez del proceso y la posibilidad de recoger la medicación sin ajustarse a una hora concreta que señala el sistema de citación convencional", ha señalado la farmacéutica especialista del área de pacientes externos del Hospital Clínico San Carlos, M.ª Teresa Benítez Giménez.
En este sentido, el centro hospitalario ha destacado que con esta iniciativa se eliminan esperas en ventanilla y se facilita la conciliación entre la vida laboral y personal manteniendo, al mismo tiempo, el control farmacéutico que exige la dispensación hospitalaria.
De este modo, antes de que el paciente recoja su medicación, un farmacéutico especialista revisa y valida el tratamiento y comprueba que el paciente acude a sus citas de seguimiento. La taquilla facilita la entrega mientras que el equipo de profesionales del Servicio de Farmacia Hospitalaria garantiza la seguridad del proceso.
El funcionamiento de las taquillas es sencillo: el paciente recibe en su teléfono móvil una cita para recoger su medicación junto con un código QR único y personal. Escanea el código en el lector y se abre el compartimento con su medicación, que puede retirar en unos 30 segundos, aproximadamente, en cualquier momento entre las 8 y las 20 horas del día de su cita.
"El paciente no tiene que ajustarse a un horario concreto de atención presencial, ya que dispone de un margen de 12 horas para retirar su medicación, sin tiempos de espera y con mayor discreción, porque en el momento de la recogida no coincide en la misma medida con otros usuarios", ha apuntado la responsable del Servicio de Farmacia Hospitalaria del hospital público Clínico San Carlos, Susana Sánchez Suárez.
Según ha indicado, esta autonomía es posible porque detrás hay un circuito asistencial que no se ha modificado. "La validación, el seguimiento y la atención farmacéutica siguen siendo los mismos", ha apostillado.
Así, cada dispensación está precedida de un acto de validación farmacéutica en donde el farmacéutico especialista revisa la prescripción, la adecuación del tratamiento, las posibles interacciones y los cambios en la situación clínica del paciente.
Además, en estos pacientes se verifica que asisten a sus citas médicas de seguimiento. De esta forma se garantiza que la mayor comodidad en la recogida no suponga una pérdida de control clínico sobre el tratamiento.
"La taquilla no sustituye al farmacéutico, lo que cambia es el momento y el lugar de la entrega", ha remarcado la farmacéutica responsable del área de automatización del proyecto del Hospital Clínico San Carlos, Natalia Sánchez-Ocaña.
"Cada paquete que se carga en la taquilla --ha indicado-- ha pasado antes por una validación farmacéutica individualizada y por la comprobación de que el paciente sigue correctamente su seguimiento médico. Si detectamos cualquier incidencia, el paciente se cita en consulta presencial. La tecnología es un facilitador, pero sin el equipo de profesionales que hay detrás, el sistema no se sostiene".
Este modelo también permite reorientar el tiempo asistencial porque "liberar a los pacientes estables de la espera en ventanilla nos permite dedicar más tiempo a quienes requieren un seguimiento más estrecho, bien porque inician un tratamiento o bien por la complejidad del mismo", según ha apuntado Sánchez-Ocaña.
Una vez validado el tratamiento, los técnicos de Farmacia preparan los paquetes individuales de cada paciente y los cargan en la taquilla. Ésta dispone de compartimentos a temperatura ambiente y refrigerados para garantizar la correcta conservación de cada medicamento. Todo el proceso queda registrado mediante una aplicación de etiquetado y trazabilidad.
PROYECTO MULTIDISCIPLINARIO
De forma paralela, el proyecto evaluará el tiempo que les ahorra y su impacto en la continuidad de los tratamientos. "Prácticamente no existen datos publicados sobre esta vía de dispensación en farmacia hospitalaria, por lo que el Hospital Clínico San Carlos será uno de los primeros hospitales a nivel internacional en generar evidencia al respecto", en palabras de Susana Sánchez.
Este sistema ya existía en otros hospitales públicos madrileños como Puerta de Hierro-Majadahonda y la Fundación Hospital Alcorcón. Su diseño en el Clínico San Carlos ha requerido varios meses de trabajo coordinado entre farmacéuticos especialistas, técnicos de farmacia y profesionales de enfermería del Servicio de Farmacia Hospitalaria y del Servicio de Sistemas y Tecnologías de la Información.
Desde el centro hospitalario han explicado que este trabajo ha incluido la integración en las agendas, el desarrollo de la aplicación de etiquetado y trazabilidad y la elaboración de los procedimientos normalizados de trabajo que regulan cada paso del circuito.