Archivo - Varias personas observan el rebaño trashumante a su paso por la Catedral de la Almudena - Matias Chiofalo - Europa Press - Archivo
MADRID 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un rebajo de 1.250 ovejas y 160 cabras tomará este domingo las calles de Madrid en una Fiesta de la Trashumancia que estrenará itinerario debido a que la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol no permite el paso de los animales por este punto, ni llegar así a la plaza de Cibeles.
De esta forma, el recorrido de este año tras el inicio en Casa de Campo comtempla paradas en la Casa de Campo, en Puente del Rey, Cuesta de la Vega, calle Duque de Nájera, calle Mayor, Plaza de la Villa, calle Toledo, plaza de la Cebada, Carrera de San Francisco, Bailén y regreso por la calle Mayor, Cuesta de la Vega y Puente del Rey hasta la entrada de nuevo en la Casa de Campo, camino de los rediles.
El rebaño trashumante estará integrado por 1.250 ovejas de las razas castellana, rubia de El Molar y entrefina y 160 cabras guisanderas y de Guadarrama, que serán guiadas por los miembros de la Fundación Trashumancia y Naturaleza.
Las ovejas volverán así a tomar el centro de Madrid en una cita que llevará de nuevo los cencerros a las calles de la capital y recuperará el pago simbólico de 50 maravedís por cada millar de cabezas de ganado, establecido en una concordia de 1418.
La entrega de las monedas a los representantes municipales recuerda el acuerdo suscrito el 2 de marzo de aquel año entre los representantes de la Mesta y el Concejo de la Villa para permitir a los pastores el paso de sus ovejas y cabras por Madrid y su tierra.
El regreso de los rebaños permite recordar así una historia que todavía tiene señales en la ciudad. La calle de Alcalá fue un importante tramo de la Cañada Real Galiana y en la plaza de la Independencia se conservan mojones de piedra de la antigua vía pecuaria, según recoge el Ayuntamiento.
Por esas calles, hoy entre las más concurridas de la capital, vuelve a pasar cada otoño el ganado con motivo de esta celebración. En 2025 fueron más de 1.100 ovejas merinas y 200 cabras, que recorrieron el centro hasta llegar a Cibeles, acompañadas por cientos de curiosos y guiadas por miembros de la Fundación Trashumancia y Naturaleza.
UNA REIVINDICACIÓN QUE COMENZÓ EN 1994
La fiesta nació en 1994 por iniciativa de la Asociación Trashumancia y Naturaleza, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, para reclamar una nueva Ley de Vías Pecuarias. El objetivo era proteger las cañadas, cordeles y veredas como bienes de dominio público y garantizar su conservación para el tránsito ganadero.
La norma se aprobó en marzo de 1995 y el paso de los rebaños quedó incorporado al calendario de la ciudad. Desde entonces, la celebración reivindica la protección de estos caminos y el trabajo de los pastores, además de acercar a los ciudadanos una actividad que sigue formando parte de la vida rural.
La red de vías pecuarias española suma unos 125.000 kilómetros. En la Comunidad de Madrid alcanza los 4.104 kilómetros y ocupa más de 13.000 hectáreas, con cuatro cañadas reales y numerosos cordeles, veredas y coladas.
Estos caminos permitieron durante siglos el desplazamiento del ganado entre los pastos de verano y los de invierno. La creación del Honrado Concejo de la Mesta en 1273 dio un impulso decisivo a la organización del pastoreo trashumante, cuyo desarrollo estuvo ligado al comercio de la lana, especialmente durante los siglos XVI y XVII.
Su legado abarca conocimientos y técnicas ganaderas, gastronomía, artesanía y construcciones como chozos y abrevaderos, que forman parte del patrimonio asociado a la vida pastoril.
PROTEGER EL OFICIO Y SU LEGADO
La Fiesta de la Trashumancia recuerda también la aportación de la ganadería extensiva a la conservación de la biodiversidad, el control de incendios forestales y el mantenimiento de población en el medio rural.
Este año, la celebración coincide con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, declarado por Naciones Unidas. En el ámbito regional, la Comunidad de Madrid ha declarado la trashumancia Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial.
La iniciativa busca proteger una práctica cuya continuidad se ve amenazada por la falta de relevo generacional, la escasez de mano de obra y la dureza del oficio. Aunque los desplazamientos de largo recorrido son hoy residuales en la región, se mantienen movimientos más cortos de ganado, especialmente en la Sierra de Guadarrama y la Sierra Norte.
Por su parte, la Casa de Campo será otro de los puntos de encuentro con esta tradición. Su Centro de Información y Educación Ambiental ha anunciado actividades gratuitas en este marco, entre ellas el paseo familiar 'Pastores por un día', encuentros sobre pastizales y ganadería y una exposición sobre el patrimonio cultural de la trashumancia.