Un menor acusa a dos policías nacionales de agredirle

Los agentes niegan la agresión y aseguran que le dieron el alto hasta tres veces tras arrancar varias papeleras de la calle Serrano

Europa Press Madrid
Actualizado: miércoles, 15 febrero 2012 16:10
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   MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Un menor supuestamente agredido por dos policías nacionales que prestaban servicio de vigilancia en la Embajada de Estados Unidos ha asegurado en el juicio que le dieron "porrazos" y un fuerte golpe en la cabeza después de arrancar unas papeleras en la calle Serrano y ha añadido que luego trataron de limpiar sus heridas cuando se dieron cuenta de la gravedad de los golpes. "Me acongojo al pensar lo que hicieron porque hoy podría estar en una silla de ruedas", ha aseverado.

   Los dos agentes se han sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Madrid por un delito de lesiones. En la fase de conclusiones, el fiscal ha mantenido su solicitud de condena de tres años de prisión y ha reclamado que indemnicen al joven con 1.000 euros, mientras que la abogada de la víctima ha pedido 5 años de cárcel y que le indemnicen con 10.000 euros.

   En su declaración, el menor agredido ha reconocido que en el momento de los hechos estaba borracho y ha relatado que momentos antes vieron a una pareja discutir, acercándose haber si había pasado algo.

   "Estaba alterado por eso y tiré una papelera. Yo estaba nervioso y me dio por tirar otra papelera. En un instante, noté un golpe en la cabeza y caí al suelo. Oí que una voz me decía: así no vas a tirar más papeleras. Estaba inmovilizado y vi la sangre en un charco", ha recordado y ha indicado que le dieron varios porrazos en la espalda y le estamparon la cabeza contra el suelo.

   Además, ha añadido que unos amigos le ayudaron, mientras que a otros les encañonaron con una pistola. "Cuando vi que eran policías, no me querían tocar. Nos pidieron la documentación. Ellos pretendieron limpiarme las heridas. Yo sabía que eso no era normal. No eran pandilleros, era la Policía", ha reseñado. "No sabía quién era, pero pensé que me habían pegado genial porque no podía moverme", ha apuntado.

   "Cogieron la cabeza de Carlos y la estamparon contra el suelo", ha indicado uno de los amigos de la víctima, quien ha contado que los agentes les pusieron contra la pared y les encañonaron con un arma. "No me podía imaginar que fueran policías por el castigo por romper unas papeleras", ha reseñado.

NIEGAN LA AGRESIÓN

   Por su parte, uno de los agentes  ha contado que el joven y sus amigos iban montando jaleo por la calle Serrano. "Vimos a cuatro jóvenes que estaban hablando fuerte y uno de ellos dio una patada a una papelera. Mi compañero le dio el alto, pero siguió rompiendo papeleras. Mi compañero le interceptó y los dos cayeron al suelo. Les identificamos y llamamos a una ambulancia por las heridas que presentaban", ha dicho y ha negado que la emprendiera a golpes con el chico, que a su juicio presentaba síntomas de haber bebido.

   "Eso no es cierto. Se les dio el alto al menos en tres ocasiones", ha insistido a preguntas sobre los supuestos golpes y ha reconocido que su compañero sacó la defensa. "La sacaría porque el chaval era violento y por precaución", ha señalado.

   Otro de ellos ha contado que un grupo de jóvenes apareció "montando escándalo" y uno de ellos arrancó una papelera. "Fuimos a identificarles. Le dimos el alto, pero siguió adelante y tiró dos papeleras más. No hacía caso y le agarré. Saqué la defensa para prever una posible agresión. Temía por mi seguridad. Él vino a atacarme y le di en la espalda. Caímos sobre la pared y los dos caímos", ha señalado.

   Asimismo, ha explicado que no le detuvieron porque es la última medida que se toma y él había depuesto su actitud cuando cayó al suelo.  "Yo intenté reducirle y no le di. Era repeler una agresión", ha dicho el agente.

   En la prueba pericial, los médicos forenses han confirmado que las lesiones que presentaba el chico eran compatibles con el uso de una defensa policial. Además, han dicho que los golpes se propinaron a "una cierta distancia".

RELATO DEL FISCAL

   Según el fiscal, los procesados se encontraban el 17 de enero del 2009 en el interior de una furgoneta de vigilancia de la Embajada de Estados Unidos en la calle Serrano. Los acusados, sobre las 4.40 horas, observaron cómo un menor comenzaba a dar patadas a varias papeleras.

   Sin dar el alto o recabar su identificación, se abalanzaron sobre el menor y comenzaron a propinarle golpes con sus defensas. Cuando el chico estaba tirado en el suelo, empujaron su cabeza contra el suelo y el joven resultó lesionado con hematomas, escoriaciones y diversas heridas

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