Actualizado 14/03/2009 16:50 CET

Miles de policías nacionales toman las calles de Madrid por mejoras salariales y piden la dimisión de Rubalcaba

Rosa Díez se convierte en "su voz" en el Congreso y "conciencia" ante el ministro, al que exige que "rectifique y cambie de rumbo"

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Miles de agentes del Cuerpo Nacional de Policía tomaron hoy las calles de Madrid para exigir al Gobierno que reconozca su derecho a percibir un salario digno, que se equipare al de los miembros de las policías autonómicas y locales. Durante la marcha criticaron la actitud "prepotente" del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y exigieron su dimisión.

La segunda manifestación de policías en tan solo cinco meses congregó hoy a entre 22.000 y 25.000 agentes, según los convocantes, quienes calificaron la jornada de "histórica". Por su parte, el Ministerio del Interior rebajó la cifra de participación a 7.000, el mismo número que la anterior ocasión.

Sin embargo, esta vez no pudieron participar las asociaciones de guardias civiles después de las sanciones que motivó su presencia en la manifestación de octubre de 2008, aunque sí apoyaron las exigencias y su respaldo se plasmo en la pancarta que encabezaba la marcha, donde se podía leer: 'Policía y Guardia Civil por la dignidad económica y profesional'.

El portavoz de la Unidad de Acción Sindical, José Ángel Fuentes Gago, defendió la "legitimidad" del conflicto y aseguró que los agentes de la Policía Nacional están "cargados de razón", ya que según los cálculos de los sindicatos la diferencia salarial entre un policía o un guardia civil y un agente de una policía autonómica llega al 30 por ciento.

Además, avisaron de que continuarán con sus reivindicaciones si el Ministerio del Interior no accede a reconocer sus derechos. "No vamos a parar hasta que se reconozca la diferencia retributiva y lo asuman en el Congreso", avisó Fuentes Gago desde la tribuna instalada en la Plaza de Colón.

PACIENTES POR LA CRISIS ECONÓMICA

Sin embargo, los sindicatos explicaron que están dispuestos a aparcar temporalmente sus reivindicaciones debido a la actual coyuntura económica siempre y cuando se les reconozcan sus derechos. "Si el Gobierno reconoce nuestros derechos y nos sentamos a negociar estamos dispuestos a esperar un año o dos --explicó el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet--. Con tres millones y medio de parados no vamos a exigir que se nos pague ahora la diferencia".

Los sindicatos policiales expresaron también otras protestas por el recorte de derechos sindicales que, según aseguran, están sufriendo y arremetieron contra la jornada laboral impuesta por el Ministerio del Interior con turnos de doce horas de servicio continuado.

Durante la marcha fueron continuos los gritos y cantos contra la gestión tanto de Rubalcaba como del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Tampoco se libró de las críticas el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, a quien algunas pancartas calificaban de "dictador".

Como ya sucediera la vez anterior, el punto álgido de la manifestación llegó a su paso frente al Ministerio del Interior, donde policías hicieron estallar tracas y exigieron la dimisión del ministro. Rubalcaba estuvo presente en la protesta caricaturizado por un grupo de agentes disfrazados de una curia romana y que hacían llamar al cabecilla 'Alfredus Rubalcariensi'.

El colectivo policial convirtió en su portavoz a la líder de UPyD, Rosa Díez, a quienes los agentes jalearon y acompañaron con gritos de 'presidenta, presidenta'. Según aseguró Fuentes Gago, Díez es "la voz" de los policías nacionales en el Congreso y su "conciencia" frente al ministro.

RESPETO PRFESIONAL Y JUSTICIA SALARIAL

La diputada tomó la palabra para finalizar el acto y leyó el comunicado en el que los sindicatos policiales pidieron "respeto profesional y justicia salarial". "Este es el momento, señor Rubalcaba, este es nuestro momento. Rectifique y cambie el rumbo de uno de los mayores ataques a los derechos de un colectivo de funcionarios que se juegan la vida todos los días", clamó Díez.

Así, enumeró el olvido del Gobierno para con los policías nacionales y los guardias civiles, protagonistas de "una de las labores más vitales para nuestra democracia: la protección de los derechos fundamentales y las libertades públicas". La recompensa, dijo, es "el salario más bajo de todos los que perciben los Cuerpos de Seguridad".

La líder de UPyD acusó a los socialistas de haber prometido en su programa electoral y, después, en una mesa de negociación, "dignificar" el sueldo de los policías, "mucho antes de sufrir la actual crisis económica". Este discurso tuvo que ser interrumpido continuamente debido a las quejas de los agentes, que continuaron con sus gritos contra la acción del Gobierno y exhibieron pancartas llamando 'pinocho' a sus miembros.

En la protesta también participaron muñecos vestidos con uniformes de las policías nacional, autonómica y local y de la guardia civil. Mientras que los maniquíes autonómicos y locales aseguraban tener derechos y cobrar más, el policía nacional decía cobrar menos y el muñeco de la guardia civil, con la boca tapada, lamentaba no tener ni siquiera derechos.