Vista del humo del incendio forestal - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press
MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
La ola de calor en la que está inmersa esta semana la Comunidad de Madrid empujará las temperaturas máximas durante toda la semana hasta los 40 grados mientras la región mira atenta a las labores de contención del incendio de la Sierra Oeste.
Madrid se enfrenta a la tercera ola de calor de este verano tras la que vivió en junio con avisos naranjas y rojos en el centro peninsular y la que impactó en la región a principios de julio.
Tras el aviso amarillo de este martes con temperaturas máximas de 39 grados, la barrera de los 40 grados se batirá el miércoles en Arganda del Rey y Alcalá de Henares, con los valles del este y del sur especialmente castigados por este ascenso térmico y un aviso naranja en el conjunto de la región.
El Sur, las Vegas y el Oeste mantendrán el jueves ese aviso naranja y las temperaturas máximas de 40 grados, con el resto de la Comunidad también con los termómetros alrededor de los 38 grados.
El viernes dará un ligero respiro, pero la Vega de Aranjuez mantendrá los 40 grados, mientras que la Sierra registrará un ligero aumento de sus temperaturas máximas que llegarán a los 37 en zonas bajas.
NAVALCARNERO, VILLA DEL PRADO Y PELAYOS DE LA PRESA
Esta tercera ola de calor ha quedado ligada inevitablemente al incendio de la Sierra Oeste que asola la Comunidad de Madrid desde la pasada semana y que se ha convertido ya en el peor de la historia.
De momento los efectivos de emergencias no han conseguido controlarlo, pero sí que han ido haciendo pequeños avances en esa dirección. Esta noche se conseguía que las llamas no alcanzaran Valdemaqueda, que está desalojada desde este lunes.
Esta localidad mantendrá sus temperaturas máximas hasta el viernes en los 36 grados, mientras que San Martín de Valdeiglesias, uno de los municipios más afectados, registrará 37 grados.
Peor pronóstico tienen Pelayos de la Presa o Navalcarnero --localidad que acoge el centro operativo contra el incendio-- que llegarán hasta los 38 grados, mientras que los termómetros de Villa del Prado, uno de los focos de los incendios primigenios que se unificaron en el gran fuego actual, marcarán 39 grados hasta el viernes.
Estas temperaturas implican que se cumpla uno de los tres ejes de la regla de 30-30-30. Se trata de tres factores que de combinarse aumentan mucho la facilidad de ignición y la velocidad de propagación de los incendios forestales: más de 30 grados, una humedad relativa de menos del 30% y viento de más de 30 kilómetros por hora.