Origen étnico, aspecto físico o temas de salud: principales causas de discriminación entre adolescentes

Un estudio de la Fundación La Caixa revela que cerca de la mitad de jóvenes de entre 12 y 16 años ha sido testigo de acciones de acoso a compañeros

Archivo - Varias niñas a la entrada del colegio de la Alameda de Osuna, en Madrid (España).
Archivo - Varias niñas a la entrada del colegio de la Alameda de Osuna, en Madrid (España). - MARTA FERNÁNDEZ / EUROPA PRESS / CONTACTOPHOTO
Europa Press Madrid
Publicado: sábado, 21 junio 2025 9:44

MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

Cerca de la mitad de los adolescentes de la Comunidad de Madrid ha sido testigo de acciones de discriminación hacia un compañero, tales como burlas o insultos, y entre las causas principales de estos actos se encuentran la pertenencia a una minoría étnica, el aspecto físico o tener una orientación sexual distinta.

Así, las referencias al color de la piel, al exceso de peso o a la orientación sexual son las discriminaciones más habituales, según el estudio 'La estigmatización y la discriminación como factores de vulnerabilidad en la adolescencia', impulsado por el Observatorio Social de la Fundación La Caixa y publicado en mayo.

El estudio, que se ha realizado a partir de una encuesta en línea realizada a 1.000 adolescentes españoles de entre 12 y 16 años de edad, revela que las burlas, los insultos o las agresiones son las más sencillas de detectar entre ellos, según explica la autora principal del mismo y profesora de Psicología de la Universidad de Valladolid, Clara González. "Es algo que viven, pero que no ven", añade.

"A nivel de discriminación, lo más frecuente a la hora de detectar son burlas e insultos, pero luego sufren más discriminación sutil", apunta González, en referencia a actuar con superioridad respecto al otro o menospreciar su inteligencia.

Preguntados por los distintos tipos de discriminación sufrida, los adolescentes madrileños encuestados respondían, precisamente, que la más repetida era esta, la de que otra persona actuara como si fuera mejor que ellos. Un 33% la había sufrido con alta frecuencia, según recoge el estudio. Y la de menospreciar su inteligencia aparece como la segunda, con un 16%, empatada con ser tratado con menos respeto que otras personas.

A continuación, aparecían otras como los motes despectivos o insultos, con un 14% de los adolescentes respondiendo que lo habían padecido; o ser tratado con menos cortesía o educación que el resto, con un 12%.

Las actuaciones que implican mayor gravedad, donde aparecen las agresiones y las amenazas, recogen un porcentaje de casi el 6% entre los adolescentes de la Comunidad de Madrid, una cifra que para la profesora de Psicología es "relativamente alta".

Que esto ocurra, expresa González, indica que "la discriminación está normalizada a nivel social" y que los adolescentes la ven "con mucha frecuencia". "Esto ocurre porque no se toman medidas, ni a nivel preventivo ni a nivel de consecuencias", señala.

MAYOR DISCRIMINACIÓN EN GRANDES NÚCLEOS URBANOS

Una de las conclusiones que presenta el estudio a escala estatal es que la discriminación y la estigmatización entre los 12 y los 16 años es mayor en las grandes ciudades, entendidas como aquellas donde viven más de 200.000 habitantes, que en las pequeñas, con menos de 10.000 habitantes.

Así, mientras que en las grandes ciudades, el porcentaje de adolescentes con una enfermedad física, una discapacidad intelectual o un trastorno mental que se sienten discriminados es del 41,7%, en las pequeñas esta cifra desciende hasta el 33,6%.

Acerca de los motivos que marcan esta diferencia entre grandes núcleos urbanos y pequeños, González considera que tiene que ver con que hay "más adolescentes no normativos" en ciudades como Madrid o Barcelona.

"Una de las conclusiones del estudio es que los factores de vulnerabilidad para sufrir discriminación y estigma son ser no normativo, es decir, o tener un problema de salud mental, o pertenecer a una minoría étnica, o tener un aspecto físico diferente. Y creo que en núcleos grandes, aunque sea por probabilidad y también porque la composición social es diferente, hay más adolescentes no normativos. Al final hay más posibilidades de que se manifieste", desgrana González.

CONSECUENCIAS EN LA CALIDAD DE VIDA

Aunque el estudio no analiza de manera directa las consecuencias de la discriminación y de la estigmatización en el desarrollo académico de los estudiantes, sí que alerta de que pueden ser factores determinantes en la calidad de vida de los adolescentes.

"Los que presentan algún problema de salud, ya sea física o intelectual, además de enfrentarse a la patología propia de su condición, deben lidiar con la estigmatización y discriminación, lo que les convierte en personas doblemente vulnerables", se apunta en el estudio.

Por todo ello, González incide en la inclusión escolar como factor mediador para poder paliar los efectos de la discriminación y pide más programas y campañas de prevención para mejorar la calidad de vida de los adolescentes.

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