Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press
MADRID, 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
Forenses de Policía Científica en el juicio por el asesinato de un joven de 19 años en una discoteca de Alcorcón han confirmado en el juicio la presencia de ADN de uno de los acusados en la sudadera que llevaba Bori, quien recibió un disparo en la cabeza desde una distancia de un metro y no a quemarropa como sostiene la acusación particular.
El juicio contra los tres acusados del crimen ocurrido en octubre de 2022 se ha retomado este lunes con la pericial y la testifical de los amigos del fallecido. Está previsto que este martes comparezcan los procesados y tengan lugar los informes finales.
Según los informes expuestos por varias forenses, en el bolsillo de la prenda analizada se detectó un perfil genético que coincide plenamente con el de J. G. L., lo que constituye según los peritos un elemento de alta verosimilitud dentro del conjunto de pruebas biológicas analizadas en laboratorio.
También se ha expuesto en la sesión de hoy el informe de autopsia del fallecido, que señala que el cuerpo fue hallado boca abajo y presentaba un orificio de entrada en la cabeza, próximo a la oreja, considerado incompatible con la vida.
Los forenses concluyen que ese disparo se efectuó aproximadamente a un metro de distancia, mientras que otra lesión por disparo en el hombro izquierdo correspondería a un tiro realizado desde mayor distancia. Los especialistas indicaron que ninguno de los disparos se produjo a quemarropa.
Bori recibió dos disparos a la salida del local, uno en la espalda y otro en la cabeza a corta distancia. En el juicio se ha destapado que el joven actuó como "escudo humano" para evitar que los disparos alcanzaran a un amigo.
Asimismo, ha comparecido esta mañana una de las amigas de la víctima, quien huyó del lugar tras escuchar los disparos. A preguntas de las defensas, la testigo ha manifestado que no podía asegurar que los autores de los disparos fueran las personas que se sientan en el banquillo de los acusados.
Un perito manifestó el viernes que los restos de residuos de disparo que presentaba el joven fallecido en las manos podían ser compatibles con que la víctima pudiera haber disparado antes o bien que los propios disparos que acabaron con su vida dejaran restos de partículas en su cuerpo.
El Ministerio Público solicita penas de hasta 55 años de prisión para los procesados de un delito de asesinato y dos delitos de asesinato en grado de tentativa. Además, uno de ellos se enfrenta también a un delito de tenencia ilícita de armas.
Las defensas de dos de los procesados solicitan la absolución mientras que el abogado del autor material del asesinato pide siete años de prisión por un delito de homicidio, con las atenuantes de alcoholismo y drogadicción.
HECHOS JUZGADOS
Según el fiscal, los hechos se produjeron en la madrugada del 2 de octubre de 2022, cuando los procesados acudieron a la discoteca Diverso, situada en la calle Polvoranca. A la salida del local, sobre las 5:30 horas, se produjo una pelea multitudinaria en la que resultaron heridos varios jóvenes, entre ellos uno de los ahora acusados y el joven fallecido, K. J. Z. F., conocido como Bori.
Tras dispersarse los participantes en la reyerta, los tres acusados, presuntamente de común acuerdo, habrían decidido buscar a dos de los implicados en la pelea con la intención de acabar con sus vidas. Para ello, se desplazaron en un vehículo hasta las inmediaciones del domicilio de uno de ellos, en la zona de Torres Bellas.
Sobre las 5.45 horas, al localizar a las víctimas caminando por la calle Sierra de la Estrella, los acusados se bajaron del coche portando, al menos uno de ellos, un arma de fuego y profiriendo gritos de "tírale" y "mátalo".
Al percatarse de la situación, los jóvenes intentaron huir, pero fueron perseguidos y tiroteados por la espalda, recibiendo al menos siete disparos. Uno de los proyectiles alcanzó a Bori en el hombro, provocando que cayera al suelo.