MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
El plan director de la Policía Municipal transforma las Unidades Centrales de Seguridad (UCS), conocidas como los antidisturbios de este Cuerpo, en la Unidad de Apoyo a la Seguridad, modificando no sólo el nombre sino también sus funciones, creando igualmente la Unidad de Gestión de la Diversidad, la sección ciclista y la de atención a los mayores.
Así lo han explicado el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, y el director de la Policía Municipal, Andrés Serrano, que han detallado que las nuevas competencias de la Unidad de Apoyo a la Seguridad se centrarán en la emergencia, en el apoyo a la policía municipal en sus intervenciones, grandes eventos y servicios especiales.
Dejarán de este modo algunas de sus antiguas funciones de establecimiento del orden público porque desde el Ayuntamiento son "respetuosos con las competencias de otras fuerzas del Estado", ha declarado Serrano en rueda de prensa.
Serrano ha destacado igualmente que la plantilla "claramente ha disminuido en los últimos años" con los recortes en el Cuerpo, unido a su envejecimiento --la edad media es de 46 años--. Esto explica que el plan director cubra en primer lugar la atención inmediata a los ciudadanos y, después, las unidades especializadas.
La prioridad, como ha expuesto, es que las unidades de atención a la ciudadanía estén bien dotadas y después se "intentará" con las especializadas. Las nuevas unidades están integradas por personal que sale de otras unidades que desaparecen.
La Unidad de Apoyo a la Seguridad estará compuesta por mandos y policías procedentes de concursos específicos, como todas las plazas de especialización.
La reorganización de la Policía Municipal refuerza el trabajo contra la violencia de género "ampliando la mirada hacia las violencias machistas con un enfoque pluridisciplinar"; refuerza las Oficinas de Atención al Ciudadano (OAC) de los distritos; igualmente refuerza los agentes mediadores y los agentes tutores; crea la Sección de Atención a Mayores, dependiente de la Unidad de Apoyo y Protección a Mujeres, Menores y Mayores, y desarrolla acciones formativas para que los agentes mejoren sus habilidades de protección a la población más vulnerable.
DELITOS DE ODIO
La Unidad de Gestión de la Diversidad se focalizará en los delitos de odio, tratando de identificarlos y visualizarlos, además de facilitar la confección de la denuncia y el atestado, de modo que sean claros los posibles indicios del agravante previsto en el Código Penal. Esta unidad será la interlocutora con el movimiento asociativo especializado en este ámbito.
Sus funciones serán la recepción de denuncias de posibles delitos de odio cometidos en Internet o las redes sociales, proteger y orientar a las víctimas y coordinarse con el resto de recursos y ONG.
Otra de las novedades es la Sección de Atención a Mayores. Para ello se refuerza la labor de las OAC en este sentido, que detecten indicadores de apoyo social entre aquellos que vivan solos o con personas dependientes estableciendo protocolos de actuación con los centros de salud, Madrid Salud, Samur Social y servicios de teleasistencia.
También se pondrán en marcha campañas de sensibilización vial para mayores y asesoramiento y acompañamiento en procesos de denuncia por maltrato.
VIOLENCIAS MACHISTAS
La Unidad de Atención y Protección a la Familia se rebautiza como Unidad de Atención y Protección a las Mujeres, los Menores y las Personas Mayores. Seguirá siendo el punto de acceso a los recursos municipales por parte de las mujeres víctimas de violencia de género. Se seguirá ofertando formación especializada y se incluyen traductores formados en materia de violencia de género.
Igualmente se hará una adecuación estructural del espacio en las comisarías para atender con más seguridad y protección a las víctimas. Así se garantiza el acceso separado a la comisaría para ellos y los agresores.
El delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, ha añadido que "aún quedan muchas cuestiones abiertas, como la videovigilancia, la utilización eficiente de los vehículos, la venta ambulante no regulada, los protocolos de comunicación y prensa, el abordaje transversal de las prácticas mafiosas que en algunas zonas de barrios como el Ensanche de Vallecas, Entrevías, la UVA de Hortaleza, Villaverde Bajo o San Cristóbal de los Ángeles están provocando un deterioro enorme de la convivencia...".