Zapatero y de la Vega acusan a Aguirre de "confrontar" a Madrid con el Gobierno y de mentir sobre las inversiones en la región
Los guerristas recuerdan que el único ámbito para hacer un cambio de trayectoria del partido es en un congreso ordinario
MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Conferencia Política que el Partido Socialista de Madrid (PSM) celebró durante todo el fin de semana en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid se cerró con el acuerdo tácito entre los participantes sobre la necesidad de un Pacto Social, de Vivienda, Sanitario y de Educación entre el Gobierno regional y el principal partido de la oposición.
Estos temas que, junto con otros muchos, debatieron los más de 2.000 acreditados en las 20 mesas de trabajo y que se enmarcaron dentro de 5 ejes de discusión, resultaron ser las preocupaciones principales de los asistentes al cónclave que, en su gran mayoría, no eran militantes, sino que representaban diversas asociaciones profesionales y sociales.
Y es que el objetivo primordial que los socialistas buscaban con la celebración de este encuentro era conocer lo que demanda la sociedad madrileña para realizar, después, una reflexión interna y asumir lo más conveniente para el proyecto del 'nuevo socialismo'.
Además de estos temas, la necesidad de un Plan Regional para la Seguridad Ciudadana, de otro para Emergencias en Situaciones de Catástrofe, la modificación de la Ley de Coordinación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, la prevención de la siniestralidad laboral, la creación de un Plan de Ordenación del Comercio, una mejor política contra el cambio climático o el apoyo al I+D+i, fueron otras de las propuestas que más respaldo obtuvieron entre los asistentes.
Lo más significativo, sin embargo, no fueron las propuestas, sino el cambio de tendencia en alguna de ellas, como en Educación, donde además de invitar a la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE), sorprendió el cambio del tradicional discurso socialista de apoyo a la educación pública hacia la inclusión de la educación concertada.
La mayor sorpresa en el ámbito de los contenidos fue el no debate de la propuesta del secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, sobre la supresión del Impuesto de Patrimonio, para la cual "no hubo tiempo y además se debatirá en el seno interno del partido", según explicó el propio Gómez, causando las iras de la concejala de Madrid Isabel Vilallonga, que había preparado un documento contrario a la propuesta para la ocasión.
INAUGURACIÓN Y CLAUSURA DE LUJO
El cónclave comenzó el sábado hacia las 11.00 horas, con la apertura de las primeras mesas, cuya discusión fue interrumpida por los discursos de inauguración que pronunciaron tanto Gómez como la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
Gómez reclamó al Ejecutivo regional ser más "ambicioso" para aspirar a que "la comunidad de Madrid pueda ser comparada con las diez regiones más ricas de la Unión Europea", e instó a la presidenta autonómica a "colaborar y trabajar con el Gobierno de España por el interés de todos los madrileños".
Por su parte, de la Vega criticó la "confusión del PP", que no se da cuenta de que sus "irresponsables intentos de crear zozobra y miedos sin fundamento sobre la Monarquía y los símbolos nacionales" no surtirán ningún efecto, y restó credibilidad a la promesa del secretario general de los populares de que, si llega al Gobierno, ofertará cuatro grandes pactos de Estado al PSOE, ya que "hasta ahora lo que ha hecho ha sido pisotear todos los consensos".
Además, la vicepresidenta del Gobierno rechazó que el PP siga usando como intercambiables los símbolos del partido con los de España, polémica a la que se refirió también el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en su intervención del domingo a mediodía, cuando explicó que "el PP quiere contienda y confrontación aun en lo que están de acuerdo" con el PSOE, y puso como ejemplo el 'no' a la intención de celebrar un referéndum en el País Vasco por parte del lehendakari Ibarretxe, a que la bandera es un símbolo de todos o al gran papel de la Monarquía en la democracia española.
El jefe del Ejecutivo, que evitó mencionar las detenciones de la Mesa Nacional de Batasuna, afirmó asimismo que el PP pretende utilizar el Día de la Hispanidad, que se celebra el 12 de octubre, con motivos electoralistas y "pensando en el próximo mes de marzo", y se quejó de la amplia cobertura que se les está dando a los imputados por haber quemado fotografías del Rey.
CRÍTICAS CON SORNA
Además, Zapatero bromeó sobre las últimas polémicas entre la presidenta Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, al referirse a que "es cierto que el PP es un partido de currantes, porque donde se les ve currar es para ver quién ocupa el puesto de Mariano Rajoy después de las generales".
Asimismo, se burló de la 'polémica vial' entre ambos dirigentes madrileños al afirmar que "les gusta mucho ir por los carriles y andaban discutiendo si iban por el mismo o por dos". "A mí lo que me importa es que desatasquen para los madrileños la Ley de Dependencia, el acceso a la vivienda y una mejora de la sanidad, no por el carril que van, que vayan por el que quieran y a la velocidad permitida", concluyó.
Por último, Zapatero presumió de la inversión de su Ejecutivo en la región con una retahíla de cifras y datos que retó a que el Gobierno autonómico refute, y avanzó un "ambicioso" Plan de Cercanías para Madrid.
En la misma línea y también durante el mitin de cierre, Gómez acusó a Aguirre de que "no le importa Madrid sino sólo pelearse con el Gobierno de España para suceder a Rajoy, que va a perder las elecciones y convertirse así en la líder del PP". "Si Aguirre quiere liderar la oposición al Gobierno socialista que lo haga, pero que dimita como presidenta de la región, porque Madrid necesita un dirigente que mire por el futuro", concluyó el secretario general del PSM, acusando además a Aguirre de "mentir permanentemente".
CONTACTO CON MILITANTES Y NO MILITANTES
A la conferencia acudieron, entre otros, la Ejecutiva regional del PSM casi al completo, cuyos miembros dirigieron en la mayoría de los casos algunas de las mesas que se celebraron a lo largo de la jornada del sábado, y muchos concejales del Ayuntamiento de Madrid.
Asimismo, y aparte de los ya mencionados, también estuvieron presentes uno u otro día, el ex delegado del Gobierno en Madrid Constantino Méndez; la secretaria de Estado para Servicios Sociales, Familia y Discapacidad, Amparo Valcárcel; el ex secretario general del PSM Rafael Simancas; el presidente del Grupo Parlamentario en la Cámara regional, Pedro Sabando; la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona; la titular de Educación, Mercedes Cabrera; el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky; la secretaria de Estado para la Cooperación Internacional, Leire Pajín; o la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez.
Además, se invitó a representantes de unas 300 sociedades civiles y profesionales, entre ellos al presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Salvador Santos Campano; al de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos y Municipios (FRAVM), Ignacio Murgui; al IMSERSO, al Colegio de Médicos, a la Cruz Roja o a la FAPA Giner de los Ríos.
En definitiva, ésta fue una conferencia para "tomar la iniciativa, haciendo de los cambios el mejor aliado de los socialistas", si bien el sector 'guerrista', encabezado por el diputado regional José Cepeda, recordó que "además de los fuegos de artificio de esta primera toma de contacto hay que ponerse a trabajar para ganar las elecciones generales de marzo" y añadió, en declaraciones a Europa Press, que "más que muchas propuestas hace falta un análisis de fondo" y que "el único ámbito para hacer un cambio de trayectoria del partido es en un congreso ordinario".