El Rey Melchor saluda durante la Cabalgata de los Reyes Magos, a 5 de enero de 2025, en Madrid (España). La Cabalgata de Reyes de este año se encuentra bajo el lema ‘El saber compartido’, representando una travesía simbólica por el conocimiento como homen - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press
MADRID 5 Ene. (EUROPA PRESS) -
Sus Majestades de Oriente han inundado de magia e ilusión las calles de la capital la tarde del lunes con una Cabalgata celebrada bajo el lema 'El saber compartido' y con la que han combatido las temperaturas bajo cero tras la nevada de anoche.
La edición de este año ha homenajeado tanto a sus Majestades de Oriente, "guardianes de antiguos saberes", como a todas las personas que alimentan la curiosidad y las ganas de aprender. Por ello, se han podido ver personajes literarios tan conocidos como Don Quijote, acompañado de su gran amigo Sancho Panza, y figuras inspiradas en los mundos de Julio Verne, como el Capitán Nemo.
El tradicional desfile ha comenzado a las 18 horas en la plaza de San Juan de la Cruz y desde allí ha recorrido el Paseo de la Castellana hasta llegar a la plaza de Cibeles, donde los termómetros han marcado los 2°C, aunque con una sensación térmica de -2°C. Durante estas tres horas llenas de magia, la comitiva, formada por 2.100 personas, ha repartido 1.200 kilos de caramelos sin azúcar.
Las banderas, percusiones y trompetas de la Wallof Sound Marching Band de Wisconsin (Estados Unidos) han anunciado el comienzo del espectáculo. Tras ellos, una composición escénica en movimiento formada por la estrella de Oriente. Esta figura luminosa, acompañada de constelaciones y ángeles custodios, ha guiado con su luz el centro de la ciudad en la tarde más mágica del año.
Mientras tanto, a ambos lados del paseo de la Castellana, los niños, bien abrigados, con guantes, bufadas y gorros esperaban expectantes a los Reyes Magos y pedían caramelos. "Chucherías" o "aquí", gritaban al paso de las carrozas desde las vallas de seguridad. Aunque no han sido solo los más pequeños los que se han agachado a coger estos pequeños dulces, también los más mayores han recogido caramelos con ilusión.
La primera carroza real que se ha avistado ha sido la del Rey Melchor, decorada en color verde y representando la astronomía. Su Majestad ha ido rodeado de planetas en una carroza que simulaba un telescopio. Tras él, el Rey Gaspar ha llegado vestido de rojo y con un carruaje que representa los números y las ciencias. Por último, el Rey Baltasar, con su traje azul ha representado la literatura, por eso su carroza contaba con un libro.
Asimismo, a lo largo del recorrido ha aparecido un séquito inspirado en el cosmos y en la curiosidad humana, con grandes figuras celestes y pájaros luminosos que han avanzado junto a los planetas y las constelaciones en movimiento. Aunque algunas carrozas animaban al público con música y villancicos, la jornada ha contado con la música de Swing Engine Marching Band que ha compartido escenario con el confeti y las burbujas que han sobrevolado la ciudad.
En total, alrededor de 2.100 personas han hecho posible que la ilusión y la magia de Sus Majestades de Oriente volvieran a iluminar Madrid, en un desfile que ha reunido a siete compañías nacionales, tres internacionales y más de 250 pajes reales.