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MADRID, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -
Dos trabajadores de la empresa adjudicataria de la gestión del cementerio de Alcorcón y el responsable de una chatarrería de Leganés han resultado imputados acusados de robar efectos funerarios para venderlos posteriormente en el local de Leganés, ha informado este viernes el Instituto Armado.
Con esta operación, agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Patrulla del SEPRONA de Madrid Sur han logrado la recuperación de numerosos efectos de ornamentación fúnebre que se encontraban en esta chatarrería ubicada en Leganés, dispuestos para su venta.
Los hechos sucedieron el pasado día 18 de diciembre, cuando los agentes del SEPRONA se encontraban realizando una inspección rutinaria en la mencionada chatarrería. Dentro de unos bidones de grandes dimensiones, los agentes hallaron en la parte inferior de los mismos, y oculto bajo chatarra de lícita procedencia, numerosas vasijas de latón de dudoso origen.
Ante la sospecha de que pudiera haber más material, se hizo un registro más minucioso de la zona, donde encontraron numerosos efectos de ornamentación fúnebre, tales como 65 kilogramos de figuras religiosas de calamina, 70 imágenes funerarias de latón o un kilogramo de aros de calamina.
También hallaron 112 kilos de vasijas de latón y cinco féretros de zinc, de los utilizados para el transporte de cadáveres entre Comunidades Autónomas. Todo se encontraba en las inmediaciones y ocultos entre diversa chatarra.
Por tales hechos, los agentes iniciaron una investigación en torno al origen de los efectos hallados y se entrevistaron con el gerente de la chatarrería para que justificara la procedencia de los mismos.
Fruto de estas gestiones, los agentes del SEPRONA identificaron a dos varones, que fueron los que se apropiaron indebidamente de los objetos y los que los vendieron a la citada sociedad de reciclaje de material férreo, los cuales resultaron ser trabajadores de una empresa que es la adjudicataria de los servicios del cementerio de Alcorcón.
Por tales motivos se procedió al decomiso de los citados efectos fúnebres y a la imputación de los dos trabajadores, por un delito de apropiación indebida. Al responsable de la empresa de reciclaje se le imputó a su vez un delito de receptación.