Actualizado 28/06/2007 19:39 CET

Tribunales.- La Policía certifica que el cadáver de la mujer asesinada en Vallecas por su pareja estaba semicalcinado

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Policía Científica certificó hoy durante el juicio que se celebra contra José Antonio J.R., acusado de asestar diez puñaladas a su pareja y quemarla en la cama de su casa en el distrito de Puente de Vallecas, el 1 de noviembre de 2005, que el cadáver de la víctima estaba semicalcinado y presentaba signos de violencia, así como que el incendio que se produjo en la vivienda fue provocado por el autor de los hechos.

La Audiencia Provincial de Madrid reanudó hoy el juicio que sigue un jurado popular contra José Antonio J.R., quien se enfrenta a una petición de condena de 24 años de prisión por los delitos de asesinato e incendio. La fiscal sostiene que el acusado, que sufre una enfermedad terminal, asestó ese día varias puñaladas a su pareja, una de las cuales le atravesó el ventrículo izquierdo, y luego la prendió fuego en la cama.

Un agente de la Policía Científica relató a la Sala que la mujer presentaba tres heridas por arma blanca en el pecho y tenía quemado el rostro, el torso y el brazo izquierdo. "El cadáver estaba irreconocible. Tenía la cara totalmente desfigurada. No tenía rostro", apuntó.

Además, varios miembros de la Policía que acudieron al lugar de los hechos indicaron al tribunal que ese día los vecinos del inmueble escucharon una discusión en torno a las 14:00 horas y gritos que decían: "No me pegues, José, que no tengo dinero".

La declaración de los agentes contradijo en algunos aspectos la versión ofrecida ayer por el propio acusado, quien aseguró que "no era cierto" que hubiera matado a la mujer, de la que dijo que era sólo una amiga, y menos que la hubiera quemado.

Un día después del crimen, la Policía detuvo a José Antonio cuando se dirigía a un contenedor para tirar una bolsa de plástico que contenía varias prendas manchadas de sangre. Según el acusado, la sangre provenía de una herida que tenía en la espalda por una mordedura de su perro, pero los agentes señalaron que éste les dijo entonces que se la había hecho en la sierra, haciendo alpinismo.

NO LE QUISO ACOMPAÑAR.

Durante su declaración, el encausado explicó ayer que se día él y la mujer estuvieron consumiendo cocaína y hachís en el piso de ésta y, a continuación, bajaron a un bar cercano a la casa. Tras unos minutos, volvieron a subir a la vivienda y José Antonio pidió a la mujer que le acompañara al cementerio de la Almudena porque había fallecido un familiar suyo, a lo que ésta se negó.

"Me fui de la casa y me desplacé al cementerio. Luego estuve comiendo en un bar y la tarde la pase andando por ahí", relató el hombre, para quien la fiscal solicita que indemnice con 70.000 euros a los padres de la víctima y que pague 350 euros por los desperfectos causados a la vivienda.