El coche del futuro será compartido

El coche del futuro será compartido
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Publicado 13/03/2019 14:07:45CET

MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

El coche compartido es el único que puede garantizar un aire más limpio y un mayor espacio urbano pudiendo permanecer en circulación prácticamente todo el día y permitiendo que decenas de usuarios hagan uso de él.

Es la conclusión a la que ha llegado ALD Automotive tras realizar un estudio comparativo entre los nuevos vehículos y sus claves del éxito. "El coche del futuro se moverá propulsado por electricidad o por hidrógeno, estará plenamente conectado, tal vez sea autónomo, pero seguro que será compartido", señaló el director general de ALD Automotive, Pedro Malla.

Los coches conectados proporcionan una asistencia a la conducción que supone un paso previo a la autonomía completa del vehículo. Permiten al conductor una visión y una comunicación completas con todo lo que rodea al vehículo y a su ruta a través de redes móviles, aplicaciones y sensores, algo que dará un paso más con la llegada del 5G, que posibilitará la autogestión y la comunicación entre vehículos y otros agentes activos de la carretera en tiempo real.

Los coches autónomos, por su parte, son una de las opciones preferidas de cara al futuro porque, con ellos, podrán desplazarse todo tipo de personas, desde niños o ancianos a personas con alguna discapacidad, etc. Y, además, podrán aprovechar ese tiempo de desplazamiento para estudiar, trabajar o disfrutar del ocio en movimiento.

Teniendo en cuenta que el tiempo es uno de los elementos más apreciados por una sociedad que va cada día más rápido, el coche autónomo es una de las opciones más atractivas. Sin embargo, y aunque la conectividad de estos coches va a facilitar el tráfico, no solucionará el problema del número de vehículos en las carreteras.

En cuanto a la propulsión, el coche eléctrico es una realidad en el mercado y la necesidad de respirar un aire más limpio y evitar la contaminación hacen que la energía eléctrica se postule como la sucesora de los combustibles tradicionales en la automoción.

El principal problema, además de la falta de infraestructura y puntos de recarga en la actualidad, es la falta de litio para la fabricación de las baterías. No obstante, la evolución de la tecnología podría permitir suplir esta carencia en los próximos años.

Frente a los problemas de fabricación que genera el vehículo eléctrico, son muchas las voces que afirman que el futuro de la movilidad pasa por el hidrógeno. Estos vehículos mezclan hidrógeno con oxígeno para propulsar el vehículo, un proceso que genera electricidad y agua; la electricidad se almacena en la batería y el agua se expulsa en forma de vapor por el tubo de escape, siendo este vapor de agua lo único que emiten a la atmósfera.

Se trata de vehículos muy prácticos ya que se repostan de la misma manera que los combustibles tradicionales y tienen una autonomía muy amplia. No obstante, hace falta una buena infraestructura de puntos de repostaje para que este tipo de vehículos puedan popularizarse en el mercado.

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