ACEA pide a la CE que rebaje a la mitad el objetivo de emisiones de camiones pesados para 2025

Nuevos camiones de Scania
SCANIA - Archivo
Publicado 28/08/2018 16:15:12CET

BRUSELAS, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) ha revisado el objetivo de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) para vehículos nuevos pesados fijado por la Comisión Europea (CE) y propone que sea del 7% para 2025 y del 16% para 2030, en comparación con el 15% y 30% que marca Bruselas.

En un documento publicado este martes, ACEA refleja que un objetivo "obligatorio" de reducción de CO2 del 7% para camiones y demás vehículos pesados para 2025 supondría un 1,2% menos cada año respecto a los niveles registrados en 2019. La asociación defiende que es una meta "ambiciosa" y que exigirá un mayor ajuste para los fabricantes.

De cara 2030, ACEA explica que una investigación del organismo de investigación independiente Transport & Mobility Leuven avala una reducción de CO2 para vehículos pesados del 16%.

En este contexto, la organización ya ha señalado en distintas ocasiones que considera "demasiado agresiva" la propuesta de Bruselas, subrayando que la industria de la automoción está "plenamente comprometida" con el objetivo de descarbonizar "aún más" el transporte por carretera y acoge "con satisfacción" el enfoque que marca la Comisión en dos pasos, uno para 2025 y otro para 2030.

La CE y ACEA sí coinciden en la fecha (2022) para revisar el objetivo de reducción de emisiones, pero discrepan en las formas. El organismo comunitario establece la posibilidad de incrementar el 30% fijado para 2030, pero la asociación que representa a los fabricantes europeos defiende una posible reducción en caso que sea necesario y que refleje la realidad del mercado en ese momento.

En este sentido, ACEA cree que en 2022 se deberían tener en cuenta los últimos datos de consumo de combustible de los vehículos pesados (declarados a través del simulador VECTO), la adopción del mercado de vehículos alternativos, el despliegue de infraestructura de recarga y nuevos posibles estándares de homologación.

ACEA apoya el uso de VECTO para calcular los valores oficiales de CO2 de un vehículo pesado, ya que esta herramienta de simulación puede capturar las diferencias entre cada camión nuevo, argumentó la asociación.

Asimismo, apoya la actualización constante del simulador por parte de la CE, pero considera que es "insuficiente" debido a que no garantiza que las nuevas tecnologías introducidas por los fabricantes para reducir las emisiones de CO2 de sus vehículos sean debidamente consideradas y recompensadas.

Por lo tanto, pide que las actualizaciones de la herramienta de simulación deben incluirse en el Reglamento de certificación (UE) 2017/2400, que tengan lugar cada año y que estén acompañadas de un presupuesto "apropiado".

MULTAS

En caso de exceder el objetivo de CO2, la propuesta de la Comisión especifica que el fabricante tiene que pagar una multa, denominada 'prima de exceso de emisiones'. Actualmente, la penalización está establecida en 6.800 euros por gramo de CO2/tkm, que equivale a 570 euros por gramo de CO2/km.

Los fabricantes de vehículos pensados no están en desacuerdo con pagar multas en el caso de que excedan el objetivo de emisiones siempre y cuando el nivel de ambición sea "realista", pero a ACEA le "preocupa" que la sanción estipulada por el Ejecutivo comunitario es "extremadamente" alta.

"La sanción propuesta por la Comisión Europea se ha determinado comparando las emisiones de CO2 de las furgonetas con las de los camiones. Sin embargo, esta comparación es engañosa, ya que un camión es más pesado y transporta una mayor carga", explica ACEA.

De esta forma, reclama un marco legislativo que recoja sanciones proporcionales al coste de la tecnología implementada por las compañías en sus vehículos y que las penalizaciones a los camiones se basen en la medición gramos de CO2/tkm y no en gramos de CO2/km. La asociación argumenta que esto empujaría indirectamente a los fabricantes a vender vehículos más pequeños, que, a menudo, son menos eficientes que los más grandes.

Además, la penalización debe reflejar, según ACEA, el hecho de que un camión soporta una carga media de 12 toneladas mientras que una camioneta transporta alrededor de una tonelada, así como que el kilometraje también es aproximadamente seis veces mayor, por lo que recomienda que la sanción se establezca en 570 euros por gramo de CO2/tkm.