MADRID, 14 (EUROPA PRESS)
Las ventas de vehículos electrificados (eléctricos e híbridos enchufables) representan el 18,9% de las ventas totales de turismos hasta el mes de octubre con 180.428 matriculaciones entre estas dos tecnologías, según los últimos datos publicados por la patronal de fabricantes Anfac.
Cada vez más personas deciden comprarse un modelo bajo estas características, aunque antes de adquirir un turismo eléctrico o híbrido enchufable, los fabricantes recomiendan una serie de premisas y no seguir ciertos mitos populares sobre la recarga. También, para una mejor vida de la batería, la conducción de un vehículo eléctrico cambia sobre los de combustión.
¿CÓMO PUEDO HACER UN BUEN USO DE LA BATERÍA?
Hacer una carga lenta (menos de 11 kW) siempre que sea posible. Este tipo de recarga es la más eficiente y menos agresiva para la batería, aunque ello puede hacer que la carga dure entre las 6 y 12 horas en función de la capacidad.
Por ello, las marcas aconsejan utilizar cargas rápidas (a partir de 50 kW) en caso de hacer un viaje largo, pero durante el día a día, la mejor opción es utilizar un cargador doméstico o uno público que no sobrecaliente la batería y que pueda deteriorar la misma de forma más rápida.
Evitar la carga completa del coche eléctrico. Lo ideal es mantener un nivel de carga entre el 20% y el 80% para prolongar la vida útil (muchos vehículos permiten una configuración automática entre estos valores). Los fabricantes ofrecen hasta 8 años de garantía o 160.000 kilómetros (lo que ocurra antes), aunque las baterías pueden superar los 15 años de antigüedad. De igual forma, se recomienda hacer uso de las mangueras oficiales del vehículo y usar cargadores certificados.
No dejar la batería descargada. De igual forma, los fabricantes proponen a los conductores que eviten en lo posible que la batería no baje del 10%-20% de carga y menos que la batería se descargue del todo, ya que el estrés en las celdas aumenta con una carga desde cero. Además, al menos, se debería hacer una carga cada 15 días.
Evitar la carga en temperaturas críticas. Las baterías son sensibles a las temperaturas extremas, ya que el frío ralentiza la carga y el calor excesivo acelera la degradación. También dejar sin usar el coche durante un largo periodo puede hacer que las baterías sufran e incluso pierdan autonomía.
Conducir de forma óptima. Usar la regeneración de frenado permite aumentar la autonomía de la batería usando la energía del frenado. Además, una conducción más conservadora mejora el rendimiento en el vaciado de la batería.