Publicado 03/07/2026 18:15

El calor extremo puede acelerar el desgaste del coche y aumentar el riesgo de averías, según carVertical

Archivo - El calor extremo puede acelerar el desgaste del coche y aumentar el riesgo de averías, según carVertical
Archivo - El calor extremo puede acelerar el desgaste del coche y aumentar el riesgo de averías, según carVertical - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo

MADRID 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

La exposición prolongada al calor de un vehículo puede provocar un mayor desgaste de componentes mecánicos y del habitáculo, incrementar el riesgo de averías y reducir el valor del automóvil a largo plazo, según advierten los expertos de carVertical.

La compañía especializada en datos del sector de la automoción ha recopilado una serie de recomendaciones para ayudar a los conductores a proteger sus vehículos durante los meses de verano y minimizar los efectos de las olas de calor.

MEDIDAS PARA COMBATIR EL CALOR EN EL COCHE

Entre los principales consejos destaca la importancia de aparcar siempre que sea posible en zonas de sombra o en garajes, ya que la radiación solar continuada puede deteriorar la pintura, las piezas de plástico y el tapizado, especialmente si es de cuero. Además, esta medida contribuye a reducir la temperatura del habitáculo antes de iniciar la marcha.

En este sentido, el experto en automoción de carVertical, Matas Buzelis, recomienda planificar el estacionamiento teniendo en cuenta la posición del sol. "Si tienes que coger el coche a media tarde, intenta que el sol incida sobre la parte trasera del vehículo para evitar que caliente directamente los asientos delanteros", explica.

Otra medida eficaz consiste en dejar las ventanillas ligeramente abiertas cuando el vehículo permanezca estacionado en un lugar seguro. Según la compañía, esta pequeña apertura facilita la salida del aire caliente acumulado en el interior y favorece la ventilación natural.

Asimismo, carVertical aconseja revisar el sistema de aire acondicionado antes de que lleguen los periodos de mayor calor. Un filtro obstruido, un termostato defectuoso o problemas en el circuito pueden reducir considerablemente su eficacia y hacer más incómodos los desplazamientos. Igualmente, las altas temperaturas afectan a la presión de los neumáticos. Por cada incremento de 10 grados centígrados, la presión puede aumentar aproximadamente 0,1 bares, lo que acelera el desgaste de la banda de rodadura.

Otro de los elementos que requiere especial atención durante el verano es el sistema de refrigeración del motor. Mantener el nivel adecuado de líquido refrigerante y revisar el estado de los manguitos puede evitar sobrecalentamientos y averías de mayor gravedad.

El uso de parasoles también puede contribuir a reducir la temperatura del habitáculo. Según las estimaciones recogidas por carVertical, estos accesorios pueden disminuir la temperatura interior hasta en un 25%, además de proteger el salpicadero y otros elementos del interior frente a la radiación solar.

Junto a ello, la compañía recomienda comprobar regularmente el nivel de aceite del motor y del resto de fluidos del vehículo, ya que las altas temperaturas reducen la viscosidad del lubricante y pueden afectar al rendimiento mecánico si no se encuentra en las condiciones adecuadas.

La batería tampoco queda al margen de los efectos del calor. Aunque habitualmente se asocia el frío con los problemas de arranque, las temperaturas elevadas favorecen la evaporación de los electrolitos y aceleran la corrosión interna, reduciendo la vida útil del componente.

Por último, los especialistas aconsejan ventilar el vehículo antes de iniciar la marcha, abriendo todas las puertas durante unos instantes y circulando los primeros minutos con las ventanillas bajadas hasta que el sistema de climatización consiga enfriar el interior.

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