Publicado 09/09/2026 12:29

Europa ahorraría 10.600 millones con inversión "inteligente" en redes de carga eléctrica de vehículos

Archivo - Punto de recarga eléctrica instalado por Endesa.
Archivo - Punto de recarga eléctrica instalado por Endesa. - ENDESA - Archivo

MADRID 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

Europa podría ahorrar más de 10.600 millones de euros en inversiones para la red eléctrica si hace un uso más inteligente de la capacidad existente a medida que aumenta la adopción de vehículos eléctricos.

Así se recoge en un estudio encargado conjuntamente por EIT Urban Mobility, ChargeUp Europe y ACEA, que estima que para 2030 se necesitarían 24.700 millones de euros en inversiones en redes de distribución eléctrica para absorber el crecimiento previsto de vehículos eléctricos. Bajo el escenario de gestión inteligente de la carga de vehículos eléctricos, esta cifra podría reducirse a unos 14.100 millones de euros.

El estudio, titulado 'Electricity Grids in Europe', evalúa cómo la adopción prevista de turismos y vehículos ligeros eléctricos de batería podría afectar a las redes de distribución eléctrica en los 27 países de la UE y en tres países del Espacio Económico Europeo (EEE).

Se espera que la adopción de vehículos eléctricos se acelere rápidamente en los próximos años. Para 2030 se prevé que los vehículos eléctricos de batería representen el 27,3% del parque de turismos en Suecia, el 15,7% en Alemania, el 4,6 % en Italia, el 4,5% en España y el 2,5% en Polonia, lo que supone un crecimiento de entre 3,4 y 5,3 veces respecto a los niveles de 2024.

"A medida que los operadores logísticos electrifican sus flotas para cumplir los objetivos climáticos y de calidad del aire urbano, cobrará cada vez más importancia garantizar que las redes eléctricas puedan soportar la carga en depósitos y de vehículos comerciales", recoge el informe.

IMPORTANCIA DE LAS REDES DE BAJA TENSIÓN

El análisis también indica que el lugar y el momento en que se cargan los vehículos influyen considerablemente en la demanda de la red local. Para 2030, se espera que entre el 55% y el 62% de los propietarios de vehículos eléctricos en las ciudades analizadas tengan acceso a carga doméstica, lo que subraya la creciente importancia de las redes de distribución de baja tensión en la electrificación de Europa.

Esta conclusión refuerza la necesidad de coordinar el despliegue de la infraestructura de carga con la planificación de las redes locales, ya que la mayor presión recae sobre la red de baja tensión. Así, el 77,7 % de la inversión necesaria para el refuerzo físico de la red corresponde a la baja tensión, impulsada en gran medida por la carga de vehículos eléctricos en el ámbito residencial.

A su vez, las necesidades de inversión en la red varían considerablemente en toda Europa. Europa Central concentra la mayor parte de las necesidades de inversión, seguida por los países nórdicos, Europa del Este y el sur de Europa.

Aunque las grandes áreas metropolitanas requieren los mayores niveles de inversión, todas las ciudades analizadas necesitarán reforzar sus redes de distribución eléctrica para atender la creciente demanda de los vehículos eléctricos.

Se espera que las ciudades con menor acceso a puntos de carga privados en los hogares dependan más de la infraestructura de carga pública, lo que refuerza la necesidad de coordinar el despliegue de dicha infraestructura con la planificación de la red eléctrica.

"Ampliar la movilidad eléctrica no es solo cuestión de aumentar el número de vehículos eléctricos en circulación o de expandir la infraestructura de carga. El despliegue de la carga debe responder a los patrones de movilidad locales y desarrollarse en paralelo a la capacidad de la red, haciendo un uso más inteligente de las redes existentes y dirigiendo la inversión allí donde más se necesita", resumen los responsables del estudio.

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