MURCIA 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un hombre viudo de 73 años sin hijos cerca, una mujer de 80 con dificultades físicas para salir a la calle o un hombre de 66 aislado por falta de recursos o habilidades sociales pueden ser tres casos de soledad no deseada.
"Es equivalente a aislamiento, pérdida del sentido de la vida e incluso crisis suicidas", destaca el director técnico del Teléfono de la Esperanza de Murcia, Antonio Rubio, en declaraciones a Europa Press. Para combatirla, el Gobierno regional ha contado con esta entidad para poner en marcha el teléfono 065 que atiende a personas mayores de 65 años que se encuentran en esta situación y desean salir de ella.
En marcha desde el lunes 20 de abril, se enmarca dentro de la Estrategia contra la Soledad No Deseada de la Consejería de Política Social elaborada con entidades locales, entidades especializadas en atención a personas mayores, el Tercer Sector, personal que trabaja con personas mayores y las propias personas mayores. Se trata de una hoja de ruta que tiene por objetivo mejorar los mecanismos de detección de estos casos de aislamiento, para que se les pueda ayudar de manera integral y realizar un acompañamiento continuado.
Se estima que se puede ayudar hasta a 50.000 mayores de la Región de Murcia. Para ello se actuará desde varios frentes, prevención, sensibilización y vida en comunidad; detección de situaciones de soledad: intervención y acompañamiento social y coordinación y generación del conocimiento.
La Consejería realizó un diagnóstico en el que participaron más de 700 personas mayores. Según los datos, más de la mitad de los encuestados se sienten solos y tristes de forma frecuente.
Pese a que el 50% de los participantes cuentan con ofertas de ocio, un tercio nunca ha participado en este tipo de actividades de su barrio o de su municipio. Además, dos tercios nunca acude a lugares de reunión social, como pueden ser parques o centros sociales de mayores.
Esta estrategia "marcará un antes y un después en la forma de intervenir y trabajar con las personas mayores en situación de vulnerabilidad", explicaba en diciembre la consejera de Política Social, Familia e Igualdad, Conchita Ruiz, cuando la presentó en diciembre al Consejo Asesor de Personas Mayores. Así, se sumará a otras actuaciones del Gobierno regional que cuenta con medio centenar de recursos que combaten la soledad no deseada, como talleres para mayores y el programa 'Cercanos' que lleva servicios esenciales a mayores que viven en entornos rurales o alejados del núcleo urbano.
065, UN LUGAR SEGURO
El Teléfono de la Esperanza es el encargado de gestionar estos casos vía telefónica. Con una llamada al 065 los mayores que lo deseen pueden entrar en contacto con uno de sus agentes.
El camino a seguir a partir de ahí depende de cada situación, puede ser un acompañamiento telefónico u otras alternativas. "Le acompañas para hacer el desbloqueo del aislamiento, si tiene autonomía física le atiendes para que genere unas habilidades sociales que le permitan acceder a otros recursos, o en un caso de duelo se le puede derivar a un grupo de apoyo", explica el director técnico del Teléfono de la Esperanza.
Hay casos en los que, si el usuario lo permite, se puede acudir a su casa a acompañarle, hacer alguna actividad que no pueda o, por ejemplo, leerle.
La Consejería señala que hay un "incremento significativo" de los hogares unipersonales, la mayoría formados por personas mayores de 65 años. Se une el aumento progresivo del número de personas mayores debido a la mayor esperanza de vida y los avances médicos, por lo que se espera que la población que experimente la soledad no deseada también aumente.
Para acabar con esto, la estrategia ofrecerá formación especializada a casi 1.500 profesionales que prestan el servicio de Teleasistencia y de Ayuda a Domicilio a más de 21.000 personas dependientes. Además, se crearán figuras voluntarias, que serán personas mayores que han pasado por esta situación y que pueden detectar y acompañar a otros.
Se sumarán programas de voluntariado y proyectos regionales de acompañamiento telefónico, con llamadas semanales a personas mayores que viven solas.
La estrategia se dividirá en dos grupos, uno entre los 65 y 79 años, y otro de 80 años o más. Se priorizará a quienes viven en residencias o atraviesan una situación de pobreza o exclusión social, dependencia o discapacidad, así como quienes atraviesen una situación de duelo o problemas de salud mental o enfermedades crónicas.
Para Rubio el 065 es un "factor de protección" frente a la soledad no deseada con el que ayudar a que una persona "deje de verse como alguien que está difuminada, como una persona cuya vida va perdiendo cada vez más sentido", sino que sienta que, "con independencia de las dificultades de la vida, tiene que recuperar la motivación vital".
Los agentes de ayuda del Teléfono de la Esperanza "saben acoger, escuchar y acompañar", ha destacado. Rubio les califica como "personas confiables" por lo que la respuesta desde el otro lado del teléfono suele ser positiva.
UNA RED DE APOYO PARA PREVENIR
La idea del 065 surgió en uno de los talleres que se realizaron con personas mayores de toda la Región de Murcia durante la creación de la Estrategia contra la Soledad No Deseada. Estas reuniones sirvieron para que fueran ellos mismos quienes expusieran sus necesidades y sus propias ideas.
Una de esas personas fue Carmen Muñoz, una socia del Centro Social de Mayores de San Javier. "Que haya un grupo de personas para ayudarnos es algo muy bueno, porque no nos sentimos solos, nos sentimos acompañados", afirma.
Para Carmen un teléfono como el 065 es "importante para la gente que vive sola". Tanto es así que sus compañeros del centro también se han interesado por él.
La Estrategia creará Mesas de Coordinación en los municipios donde entidades locales como centros de salud, de servicios sociales, de atención a personas mayores, así como agentes regionales, locales y sociales, podrán colaborar cuando identifiquen un caso de posible soledad no deseada.
Esto se viene desarrollando en San Javier a través del Consejo del Envejecimiento. "Si alguien detecta que una persona no ha ido a jugar al dominó cuando va todos los días, no ha recogido la medicación en la farmacia o ha faltado a una cita en la peluquería se llama a la familia para saber qué ocurre", ha explicado la directora del Centro Social de Mayores de San Javier, Emilia Martínez.
En el caso de que se detecte un caso de soledad no deseada, se contacta con Servicios Sociales y un trabajador social lleva el caso. Se trata de un procedimiento sencillo de llevar a cabo en comunidades pequeñas y que con la estrategia del Gobierno regional se quiere extrapolar a toda la Región.
Por eso, se establecerán alianzas con lugares como parroquias, comercios o farmacias, así como con colegios profesionales, de farmacéuticos, de trabajo social o psicólogos.
"Marca una hoja de ruta para prevenir la soledad no deseada, y para intervenir cuando se produzca pero, sobre todo, para tratar de erradicarla a través de un acompañamiento continuado", explicó la consejera en la presentación de la estrategia.
Para la directora del Centro de Mayores de San Javier la prevención es clave, por lo que trabajan con talleres de apoyo emocional, autoestima o duelo, y para lo que también se cuenta con la red de apoyo de esas personas, amigos, vecinos o familiares.
Con estas herramientas, si una de estas personas sufre en algún momento una enfermedad que no le permite salir de su domicilio, tiene con quien contar y sabe qué actividades puede realizar. "Tienes un vínculo que te protege", explica Martínez, de modo que "si llega un momento en que se encuentran solas en su casa y no pueden venir tienen un grupo de apoyo comunitario".
Lo resume Carmen, que considera el centro su segunda casa: "Esto nos da la vida".