El Campo de Cartagena se convertirá en la zona con mayor sensorización gracias a la instalación de 500 sondas

Cultivo de tomate
CARM - Archivo
Publicado 23/12/2018 9:59:35CET

Se creará la figura del asesor de fertirrigación, un profesional que certificará que el abono y el riego es el correcto

MURCIA, 23 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca invertirá un millón de euros para impulsar la instalación de 500 sensores en fincas situadas en el entorno del Mar Menor con el fin de optimizar el riego por goteo y medir la profundidad a la que llega el agua. El objetivo es que las gotas no traspasen las raíces de los cultivos y evitar así infiltraciones innecesarias en los acuíferos.

Se trata de una de las partidas de la Consejería contempladas en los Presupuestos de la Comunidad para 2019 y orientadas a abordar la modernización de regadío y eficiencia de los recursos hídricos desde el punto de vista de la sensorización, según ha hecho saber el consejero del ramo, Miguel Ángel del Amor, en una entrevista concedida a Europa Press.

Es un proyecto pionero en España que convertirá al Campo de Cartagena en la zona mundial de "mayor control de sensorización asociada al riego inteligente", según el consejero, quien ha indicado que su Consejería ayudará con esta medida al sector a optimizar "todavía más" los recursos hídricos en la zona del Mar Menor. El objetivo es conocer "no solo cuántas gotas de agua caen, sino hasta qué profundidad llegan" porque no deben sobrepasar el nivel de las raíces.

Y es que si el riego penetra a más profundidad, "el agua se pierde en el acuífero", según Del Amor, quien explica que estas sondas van a medir la conductividad, es decir, la cantidad de sal y, por lo tanto, la cantidad de abono, la cantidad de agua que se aporta y la humedad del suelo que hay cerca de las raíces. Los proyectos están preparados para su ejecución en 2019 y ayudarán a la Región a mantenerse en la vanguardia en cuanto a innovación aplicada a los sistemas de riego y en ahorro de agua.

El proyecto va asociado a la creación de la figura del asesor de fertirrigación, incluida dentro de los programas de formación y asesoramiento agrario y también pionera a nivel nacional e internacional. En concreto, este proyecto va a permitir que un profesional preste asesoramiento para validar y certificar el abono y el riego que se aporta al cultivo.

55 MILLONES PARA INVERSIONES HÍDRICAS

Del Amor ha señalado que su Consejería gestionará en 2019 más de 170 millones de euros y, además, gestiona directamente otros 140 millones de euros de presupuestos europeos, con lo que su departamento moverá un total de 310 millones de euros el próximo año.

Fundamentalmente, ha indicado que estos Presupuestos van enfocados a dar más certidumbre a la agricultura de secano y de regadío con el fin de mejorar su rentabilidad. "Incrementar la rentabilidad de los cultivos de secano lleva asociado también evitar la despoblación e incentivar un poco la actividad rural", ha puntualizado.

En este sentido, los Presupuestos destinan 55 millones de euros en inversiones de agua, con partidas que abarcan el reaprovechamiento de las aguas detinadas a los regantes. "Ponemos a disposición más de 105 hm3 de los 79 concesionarios de riego y 80.000 regantes" destacó el consejero.

MEJORA DE LA CALIDAD DE LAS AGUAS DEL MAR MENOR

En total, la Consejería destina 6 millones de euros a mejorar la calidad de las aguas del Mar Menor, directa o indirectamente, con medidas que fomentan que el sector agrícola forme parte de la conservación de la laguna. Para ello, va a ejecutar tres tanques ambientales (con una partida de tres millones de euros), e infraestructuras de saneamiento.

En concreto, ha indicado que los tanques ambientales son aquellos que están en la zona del Mar Menor y que almacenan entre 3.500 y 4.000 metros cúbicos cuyo objetivo es "recoger las primeras aguas contaminadas de las calles cuando llueve". El agua restante, si sigue lloviendo, "es limpia" y no precisa ser apartada.

Por otro lado, la Consejería está redactando el proyecto de balsas con mayor capacidad, cuya función es almacenar el agua de una tormenta. No obstante, precisa que este tipo de aguas no se pueden almacenar en una ciudad, sino aguas arriba.

La Consejería prevé construir estas balsas de captación de escorrentías en zonas del entorno del Mar Menor como la rambla del Albujón. Ha recordado que las competencias de la concesión del agua son de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), de forma que la Consejería quiere llegar a acuerdos para ejecutar las obras y que las comunidades de regantes se hagan cargo de la gestión de las aguas.

En este sentido, ha pedido corregir la Ley de Medidas Urgentes para el Mar Menor porque, precisamente, recoge artículos que retrasan la construcción de los tanques ambientales. Estas infraestructuras se tenían que haber ejecutado en 2018 pero empezarán en 2019 "debido a la tramitación ambiental, a pesar de que son infraestructuras que favorecen el medio ambiente pero esta Ley las ha ralentizado", ha lamentado.

El resto de obras asociadas, como redes de saneamiento, colectores de pluviales, implican otros tres millones de euros más (hasta sumar un total de seis millones de euros).

La Consejería, a través de la Entidad de Saneamiento y Depuración de Aguas Residuales de la Región de Murcia (ESAMUR), ha realizado inversiones de mejora en las infraestructuras para su optimización, lo que ha permitido mejorar la eficiencia energética del coste de las estaciones depuradoras. Gracias a ello, ha anunciado que en 2019 no se va a elevar el canon de saneamiento que pagan todos los murcianos, aunque suba el IPC o el precio de la energía.

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