Unos cuatro niños menores de 2 años ingresan diariamente en La Arrixaca como consecuencia de la bronquiolitis

Publicado 27/01/2019 10:00:06CET
El jefe del servicio de Pediatría de La Arrixaca, Manuel Sánchez-Solís
CONSEJERÍA SALUD

La Arrixaca contabiliza 230 pacientes ingresados por este virus, con la previsión de que en próximas semanas se alcancen los 300

MURCIA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

Unos cuatro o cinco menores de dos años están ingresando, de media, en el área pediátrica del Hospital Virgen de la Arrixaca debido a la bronquiolitis, una cifra menor que la de otros años, de momento, ante las temperaturas suaves del invierno.

Estas cifras se encuentran dentro de la normalidad, pues "todos los años, entre diciembre, enero y febrero, toda España tiene una epidemia por el virus Respiratorio Sincitial (VRS)", que produce una infección que afecta a toda la población, porque "es un virus muy hábil en evitar la respuesta inmunitaria del organismo".

Aunque los menores de 2 años, especialmente los bebés menores de seis meses, pueden tener una infección respiratoria más grave, que los expertos denominan bronquiolitis aguda, porque afecta a la vía área superior e inflama, además, los bronquios más finos, "produciéndoles una situación de dificultad para respirar y de poder llegar a producirle una insuficiencia respiratoria".

Así lo ha detallado el jefe del servicio de Pediatría de La Arrixaca, Manuel Sánchez-Solís, tras indicar que actualmente 230 pacientes están ingresados en el centro hospitalario murciano por esta afección, aunque con la previsión de que alcance los 300 ingresos a lo largo de las próximas semanas, --prácticamente la misma cifra de otros años--, cuando vuelvan a bajar las temperaturas. Por lo que "tenemos una situación epidémica normal".

Y es que, según parece, la llegada del frío dispara el riesgo de bronquiolitis en menores de dos años. De hecho, se sabe es que el virus se multiplica con más facilidad en la faringe --vía área superior-- a 35 grados que a 37º, "probablemente el hecho de que haya frío en el ambiente, nos enfría la vía área y facilita la multiplicación del virus", razón por la que este virus surge en diciembre, enero y febrero, "estando estrechamente relacionada con el invierno y el frío".

Se trata de una enfermedad que produce dificultad para respirar, así como que la respiración se agite y se haga más difícil, y que, en algunas ocasiones, se escuchan silbidos en el pecho. Suele empezar como un catarro habitual pero dos o tres días después empiezan las dificultades, "como suelen decir los padres, es cuando se baja al pecho".

Una enfermedad que no tiene un tratamiento específico, recuerda el experto, "la mejor posibilidad es administrar oxígeno en aquellos niños que tienen insuficiencia respiratoria; el resto de medidas son paliativas, como los antitérmicos ante la fiebre".

Es un virus que contagia a todo el mundo, que "circula mucho en época epidémica, por lo que todos estamos expuestos a contagiarnos" y es fácil de que así ocurra, "porque se contagia por los estornudos y la tos de los pacientes enfermos pero también a través de las manos y objetos contaminados", a pesar de que sobrevive unas pocas horas fuera del organismo.

Ante lo que el jefe del servicio de Pediatría de La Arrixaca recomienda una lavado de manos "estricto", lavar los objetos que hay alrededor del niño o el uso de mascarillas si los padres están resfriados.

Entre las recomendaciones, acudir al centro de salud cuando vean a los niños con dificultad para respirar y en el caso de que los pequeños estén en grupo de riesgo, "evitar, en la medida de lo posible, durante estos meses fríos, la guardería, porque es una fuente de contagio importante", así como los establecimientos donde haya mucha congregación de población que puede estar infectada y contagiar al menor.

De hecho, existe un grupo de niños, los prematuros, niños con displasia broncopulmonar o niños con malformaciones congénitas cardiacas, que están expuestos a tener infecciones respiratorias con más frecuencia e ingresar en los hospitales para los que se dispone de un medicamento para prevenir o minimizar la infección.

EN CIFRAS

Sánchez-Solís ha puntualizado, en declaraciones a Europa Press, que el cien por cien de la población contrae la infección, el 10 por ciento tiene bronquiolitis, el uno por ciento de esos niños ingresan por ello en los hospitales y alrededor del 0,1 por ciento estará tan grave que necesitará ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), siendo "excepcional" el fallecimiento por bronquiolitis aguda.

"Esa es la situación de todos los años y la actual", ha remarcado el jefe del servicio de Pediatría de la Arrixaca, para insistir en que es un virus "que elude muy bien el sistema inmunitario, que no se dispone de vacunas contra él, a pesar de intensas investigaciones con resultados poco esperanzadores, y que más carga de enfermedad produce en niños".

Y es que, ha hecho hincapié Manuel Sánchez-Solís, "es una enfermedad contra la que aún tenemos muy pocas armas".