Cultura comprueba que el incendio en Cieza y Calasparra no ha ocasionado daños en el patrimonio

Publicado 11/08/2015 17:49:08CET

La única cueva que se ha visto alcanzada directamente ha sido El Arco de Los Losares

MURCIA, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Cultura y Portavocía ha elaborado este martes el informe preliminar de valoración de posibles incidencias en el patrimonio por los incendios de La Palera-Serreta y Almorchón, en la zona de Cieza y Calasparra, concluyendo que el fuego no ha producido daños en el patrimonio.

Las evidencias culturales presentes en la zona se ciñen a manifestaciones de arte rupestre parietal de época prehistórica, más concretamente del paleolítico, ubicadas en la zona de Los Losares, así como otras pinturas de cronología posterior, y estilo esquemático, localizadas, estas últimas, en abrigos poco profundos en las paredes altas del cañón de los Almadenes.

En todos los casos están considerados bienes de interés cultural, tienen delimitados los entornos de protección y en su mayor parte están inscritas en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998, según informaron fuentes del Gobierno regional en un comunicado.

De la inspección realizada por la Unidad de Emergencia en Patrimonio Cultural, en colaboración con técnicos de la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Emergencias, y acompañados de técnicos municipales y de la Universidad de Murcia, se desprende que el fuego no ha afectado a ninguno de los abrigos de los Almadenes, aunque ha estado muy próximo a la entrada de la cueva-sima de La Serreta y al centro de acogida de visitantes.

Lo que sí se ha visto afectado por la acción del fuego ha sido al entorno de protección del BIC, que será recuperado con acciones futuras de limpieza y reforestación en las que ya trabaja el Gobierno regional.

En lo que respecta a las cuevas paleolíticas de Los Losares, la única afectada directamente ha sido El Arco, donde se ha quemado el matorral arbustivo y parcialmente los pinos. Los técnicos de la Unidad de Emergencia en Patrimonio Cultural han estimado que el lugar debió alcanzar una gran temperatura, por encima de los 600 grados centígrados, a juzgar por la termoclastia que supone la dilatación y contracción térmica de los distintos integrantes de la roca, con el consiguiente desprendimiento de la superficie exterior.

En este caso concreto, las pinturas rupestres de la cueva no han sufrido aparentemente daños por el fuego, al encontrarse a varios metros en el interior de la oquedad. Asimismo, se han recogido muestras de roca afectadas por termoclastia de la cueva del Arco para un posterior estudio en más profundidad.

La Consejería de Cultura y Portavocía quiere resaltar el trabajo realizado para evitar que el incendio afectase al patrimonio, así como la colaboración de la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Emergencias por facilitar los medios para que los técnicos de Bienes Culturales hayan podido examinar los distintos abrigos con pinturas rupestres, muchos de ellos de muy difícil acceso.