MURCIA 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
Investigadores del Departamento de Fisiología de la Universidad de Murcia (UMU), junto a investigadores de Alemania e Italia, han descubierto que un tipo de pez ciego sigue teniendo un reloj que se puede regular por el patrón de alimentación, pero no por el de luz, según fuentes consultadas por Europa Press del departamento de Promoción de la Investigación de la institución docente (Prinum), dependiente del Vicerrectorado de Investigación.
Los peces cavernícolas (Phreatichthys andruzzii) son ciegos, apigmentados y viven en total oscuridad. Sin embargo, poseen un reloj biológico con una periodicidad muy larga, de más de 40 horas, casi el doble de la mayoría de animales incluido el hombre.
Tras dos o tres millones de años de aislamiento bajo tierra, en ausencia de ciclos de día y noche, su reloj biológico es ciego e insensible a la luz, pero es funcional y de hecho se sincroniza con ciclos de alimentación.
Para averiguar los motivos, los científicos han realizado una comparativa entre el reloj circadiano del pez cebra, expuesto al ciclo de luz de día/noche (ciclo normal de 24 horas) y una especie de pez ciego cavernícola, que vive en oscuridad constante, lo que hace que su reloj biológico, que se rige por un periodo de 47 horas, sea tan peculiar.
Estos peces constituyen un modelo muy adecuado para descifrar cómo la luz regula el reloj circadiano, debido a que la exposición directa de la luz sobre sus tejidos ayuda al reajuste de dicho reloj.
En contra de lo que pudiera parecer, tras un análisis funcional realizado en peces ciegos, los investigadores Francisco Javier Sánchez y José Fernándo López del Departamento de Fisiología de la Universidad de Murcia, junto a investigadores de Alemania e Italia, han demostrado que la ausencia de reajuste en función de la luz no se debe a la falta de ojos de la especie, sino a mutaciones de dos opsinas, causantes de que los relojes de la mayoría de los tejidos no reaccionen a la luz.
Los resultados revelan que el pez cavernícola no posee un sólido reloj circadiano sincronizado con el ciclo de luz, a diferencia de otros peces, como el pez cebra.
En un estudio comparativo en el que ambos peces estaban expuestos a un sincronizador alternativo basado en la alimentación, se desprende que, tanto el pez cebra como el pez de las cavernas muestran sincronización en su reloj circadiano.
Los investigadores han concluido que el pez ciego sigue teniendo un reloj que se puede regular por el patrón de alimentación, pero no por el de luz. "Lo más novedoso de nuestras investigaciones ha sido encontrar un reloj biológico que es ciego a la luz pero que conserva la capacidad de sincronizarse al alimento" destacó el catedrático de la UMU Francisco Javier Sánchez.
La revista 'Plos Biology' publicó recientemente el artículo en el que se recogen los detalles de la investigación, cuyos autores son Nicola Cavallari, Elena Frigato, Daniela Vallone, Nadine Fröhlich, José Fernando Lopez-Olmeda, Augusto Foà, Roberto Berti, Francisco Javier Sánchez-Vázquez, Cristiano Bertolucci, Nicholas S. Foulkes.