Publicado 17/02/2021 12:43CET

Investigan a un vecino de Moratalla por originar un incendio forestal durante una quema de restos de paja

Sucesos.- Investigan a un vecino de Moratalla por originar un incendio forestal durante una quema de restos de paja
Sucesos.- Investigan a un vecino de Moratalla por originar un incendio forestal durante una quema de restos de paja - GUARDIA CIVIL

Ardieron más de 4.000 metros cuadrados con diversa vegetación en una zona declarada como LIC

MORATALLA (MURCIA), 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil ha desarrollado en Moratalla la operación 'Taray', una investigación orientada a esclarecer un incendio forestal que se ha saldado con la investigación de un vecino de la localidad, al que se le han instruido diligencias como presunto autor de un delito de incendio forestal por negligencia.

Las actuaciones se iniciaron a principios de mes, cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) se activó para esclarecer las causas de un incendio forestal ocurrido en el término municipal de Moratalla, según informaron fuentes de la Benemérita en un comunicado.

Los hechos tuvieron lugar en el río Segura a su paso por la pedanía moratallera de El Salmerón. El incendio fue catalogado desde el primer momento como forestal y, al parecer, se produjo durante la realización de quemas de restos de paja, desde donde rápidamente el fuego se trasladó al margen derecho del río y afectó a una extensión de 4.100 metros cuadrados de terreno forestal, así como a vegetación de ribera, pastos, gramíneas, baladres, zarzas, juncos, carrizo, cañas, moreras y tarays.

Los primeros pasos de la operación, enmarcada en el 'Plan de prevención contra los incendios forestales', se llevaron a cabo por los guardias civiles del SEPRONA.

La inspección técnico-ocular y el estudio de causas de incendio forestal permitieron constatar que tras su origen se encontraba la quema de varias parcelas con restos de paja de arroz. Al no adoptar las medidas apropiadas para la prevención de incendios, el fuego encontró continuidad en combustible vegetal próximo y se extendió rápidamente al terreno forestal.

Por otro lado se comprobó que la zona afectada por el incendio se encuentra protegida, ya que está catalogada como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Sierras y Vega Alta del Segura y río Benamor.

Ante las evidencias halladas se pudo determinar como causa probable del mismo la negligencia o imprudencia por uso directo de llama en zona próxima de monte. Una vez identificado el responsable de la quema de restos de paja de arroz, la Guardia Civil lo ha investigado como presunto autor de delito de incendio forestal.

Durante el desarrollo de la operación, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil ha contado con la colaboración del cuerpo de Agentes Medioambientales de la Región de Murcia.

El investigado y las diligencias instruidas han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Caravaca de la Cruz.

Los autores de este tipo de hechos pueden incurrir en un delito tipificado en el vigente Código Penal y castigado con penas de prisión de uno a cinco años y multa de dieciocho a dieciocho meses.

PLAN DE PREVENCIÓN CONTRA LOS INCENDIOS FORESTALES

La Guardia Civil, en el marco del 'Plan de prevención contra los Incendios Forestales', recuerda que, según contempla el Reglamento sobre Incendios Forestales aprobado por Decreto 3769/1972, de 23 de diciembre, y la Orden de 24 de mayo de 2010, de la Consejería de Agricultura y Agua, para realizar un fuego en una zona catalogada como terreno forestal hay que adoptar una serie medidas de seguridad para evitar su propagación.

Entre otras destacan las de formar un cortafuegos en el borde de la zona que se va a quemar, que en ningún caso será inferior a dos metros si los terrenos colindantes están desarbolados, ni cinco metros si están cubiertos de árboles de cualquier edad, disponer de útiles de extinción y reservas de aguas en cantidad no inferior a 50 litros, no abandonar la vigilancia de la zona quemada hasta que el fuego este completamente apagado y hayan transcurrido doce horas desde que se observen llamas o brasas.