Presentación del IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social, presentado por Cáritas Diócesis de Cartagena y la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA) - CÁRITAS
MURCIA 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
Unas 320.000 personas, el 20 por ciento de la población de la Región de Murcia, se encuentran en situación de exclusión social, según se desprende del IX Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social presentado este jueves por Cáritas Diócesis de Cartagena y la Fundación Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (FOESSA).
Em la presentación del estudio han participado el obispo y presidente de Cáritas, José Manuel Lorca; el director de Cáritas Diócesis de Cartagena, Jesús Martínez-Pujalte; y la socióloga Marina Sánchez-Sierra, que trabaja en el Equipo de Estudios de Cáritas Española y el Equipo Técnico de FOESSA.
En concreto, el informe alerta de que los "principales motores" que dificultan la integración social son el empleo y la vivienda. Así, apunta que el 23% de la población murciana sufre algún rasgo de exclusión residencial debido en gran medida al encarecimiento de los precios de venta y alquiler en los últimos años.
En este sentido, los datos revelan que el 46% de las personas que viven en régimen de alquiler se encuentran en riesgo de pobreza y que unos 86.000 hogares de la Región se quedan por debajo del umbral de la pobreza severa una vez abonan los suministros básicos y el coste de la vivienda.
Respecto al empleo, el informe explica que, si bien en la Región de Murcia se crean puestos de trabajo, el descenso de los salarios reales y la precariedad laboral "matizan la mejora". De hecho, el 11,6% de los hogares murcianos, en los que viven en torno a 188.000 personas, están afectados por problemas de exclusión en el empleo.
"MULTIPLICADORES" DE DESIGUALDAD
Cáritas y Fundación FOESSA señalan que el 26% de la población de la Región está en riesgo de pobreza --unas 400.000 personas--, un 19% más que la media del país. No obstante, según han precisado sendas organizaciones, "lo más preocupante" es que las tasas se mantuvieron "sistemáticamente" por encima del 24% entre 2018 y 2024, lo que revela "una situación de cronificación de la pobreza".
Así, a pesar de las mejores económicas o del esfuerzo personal, una de cada cuatro familias no logra salir de esa situación.
En este panorama, el estudio revela que el Ingreso Mínimo Vital (IMV) solo llega al 56% de las personas en pobreza severa en la Región, y que el 57% de quienes se encuentran en esa situación nunca ha oído hablar de esta prestación no contributiva gestionada y pagada por la Seguridad Social.
En el ámbito regional, se señala que la Renta Básica de Inserción "está en vías de extinción", con solo un 0,4% de personas titulares en 2023. "La Región se sitúa entre las comunidades autónomas que han aprovechado la introducción del IMV para reducir la cobertura y el gastos de su sistema de rentas mínimas", dicen las conclusiones del estudio.
Más de 220.000 personas tienen dificultades para acceder a una alimentación suficiente, a servicios y productos sanitarios que precisan o a la atención médica adecuada para tratar problemas de salud crónicos y graves. Por su parte, la prevalencia de los trastornos de salud mental entre la población en exclusión severa es del 10,8%, frente al 1,7% de quienes están integrados plenamente.
Asimismo, el informe destaca que el 15% de los hogares en exclusión sufren aislamiento social y el 19% ha sufrido discriminación, siendo el motivo más repetido la nacionalidad o el origen. Y es que, precisamente, las personas extranjeras enfrentan tasas de exclusión social 2,6 veces superiores a las de nacionalidad española (43% frente a 16%).
Los hogares con dos o más menores presentan una incidencia de la exclusión (32,7%), que multiplica por dos la de los hogares formados solo por adultos (17%). Además, la exclusión afecta al 23% frente al 19% cuando los encabeza un hombre y la brecha se amplifica si se añaden la carga de cuidados, la posición laboral y el acceso a la vivienda.
En el caso de la monoparentalidad en Murcia, el nivel de exclusión asciende al 30%.
Durante la presentación del informe, el presidente de Cáritas y Obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca, ha explicado que "la Iglesia, en su recorrido de acompañamiento a las personas socialmente vulnerables, entiende que comprender la realidad es una dimensión básica de la caridad".
"Por esa razón, los estudios de FOESSA son investigaciones rigurosas, coherentes y consistentes con la realidad; pero, al mismo tiempo, son análisis amasados desde la experiencia de voluntarios y voluntarias, profesionales de la acción social y la investigación, comunidades parroquiales y proyectos sociales que se han gastado y desgastado en el compromiso con las personas más frágiles", ha dicho.
El director de Cáritas Murcia, Jesús Martínez-Pujalte, ha manifestado su deseo que de este estudio "sirva para que todos asumamos, en lo personal, en lo comunitario, y en lo político, la cuota de responsabilidad que tenemos en la construcción de soluciones y oportunidades, para quienes solos no podrían".
"No fallan las personas, falla el sistema", sostiene Marina Sánchez-Sierra, miembro del Comité Técnico de la Fundación FOESSA y del equipo de Estudios de Cáritas Española.