El alcalde, Fulgencio Gil Jódar, junto a la abadesa del convento, la Madre María Jesús, y Samuel Jesús Roldán Sánchez, organista litúrgico acreditado por la Conferencia Episcopal - AYUNTAMIENTO DE LORCA
LORCA (MURCIA), 15 (EUROPA PRESS)
La ciudad de Lorca ha sido designada como lugar de peregrinación internacional tras la elección de la iglesia del Monasterio de Santa Ana y Santa María Magdalena de Clarisas como templo jubilar, según ha informado el Ayuntamiento.
Esta distinción, enmarcada en el VIII centenario de la muerte de San Francisco de Asís y convocada por el Papa León XIV, permitirá a los fieles obtener la indulgencia plenaria en el convento lorquino hasta el próximo 10 de enero de 2027.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, junto a la abadesa del monasterio, la Madre María Jesús, ha presentado este miércoles los detalles de un acontecimiento que califican de "histórico".
La apertura oficial del Año Jubilar tendrá lugar este domingo, 19 de abril, a las 11.00 horas, con una solemne eucaristía presidida por el reverendo Juan Fernando Cuenca Molina, de la Orden de Frailes Menores, y la participación musical del coro Santa Clara de Asís.
La programación prevista incluye celebraciones eucarísticas, exposiciones de piezas de clausura, visitas guiadas a cargo del cronista oficial Manuel Muñoz Clares y un ciclo de conciertos titulado 'El Juglar de Dios'.
Según ha detallado el coordinador musical, Samuel Jesús Roldán, el ciclo contará con actuaciones del Coro San Andrés y Santa María de la Arrixaca (22 de mayo), la soprano Sara García (septiembre), y recitales de órgano y piano en octubre con Jaime Martínez Vivancos y Ramón Muñoz Gonzálvez.
El alcalde ha recordado la profunda vinculación de la ciudad con la Orden Franciscana, que ha contado históricamente con cuatro conventos en el municipio.
Por su parte, la abadesa ha subrayado que este jubileo busca ser un tiempo "abierto al diálogo y al encuentro fraterno" y ha detallado que los peregrinos podrán obtener la indulgencia visitando el templo y cumpliendo con las condiciones espirituales de confesión, comunión y oración por las intenciones del Pontífice.