Chimenea de Algezares - AYUNTAMIENTO DE MURCIA
MURCIA 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Murcia ha puesto en marcha un nuevo proyecto de restauración y puesta en valor de la histórica chimenea de la antigua fábrica de licores Barceló, ubicada en la pedanía de Algezares, un elemento emblemático del patrimonio industrial murciano que forma parte del inventario municipal de bienes y que tiene un alto valor patrimonial y etnológico.
La vicealcaldesa y concejala de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez, ha informado de que los trabajos de restauración han sido adjudicados por un importe de 25.586,36 euros y se realizarán con un plazo de ejecución aproximado de un mes desde el inicio de las obras, según han informado desde el Consistorio.
UNA RESTAURACIÓN CUIDADOSA Y EXHAUSTIVA
Los trabajos previstos se centran en la corona y en la base de la chimenea. En la zona superior se procederá al sellado y cosido de grietas mediante morteros de cal de altas prestaciones, varillas de fibra de vidrio y grapas de acero inoxidable, reforzando la cohesión estructural. Asimismo, se reparará la boquilla, se eliminarán morteros de cemento incompatibles, se instalarán anillos de coronación y una tapa protectora de acero galvanizado, y se aplicarán soluciones hidrófugas transpirables para proteger el ladrillo frente a la humedad.
La intervención contempla también la limpieza manual de los ladrillos afectados por mohos y líquenes, la reposición de piezas deterioradas con materiales similares a los originales y el rejuntado con morteros tradicionales de cal, respetando el patrón constructivo histórico. Para los trabajos en altura se empleará un brazo articulado de 40 metros que garantizará la seguridad y precisión.
En la base se actuarán problemas de humedades, eflorescencias, juntas deterioradas, grafitis y elementos añadidos que alteran la lectura histórica, como una puerta metálica no adaptada, con el objetivo de recuperar la coherencia estética y mejorar su conservación a largo plazo.
UN ELEMENTO DE GRAN VALOR HISTÓRICO
Construida en 1946 por José Riquelme Almagro y Diego López López, la chimenea formaba parte de la antigua fábrica de Licores Barceló, una de las industrias más relevantes de Algezares durante la primera mitad del siglo XX y referencia del panorama industrial murciano junto a las Destilerías Bernal de El Palmar.
Desde este espacio se elaboraban productos como el brandy dedicado a Saavedra Fajardo o el popular 'Anisete Algezareña', cuya etiqueta mostraba la imagen tradicional de la mujer huertana.
Con una altura aproximada de 30 metros, fuste troncocónico circular y fábrica de ladrillo macizo artesanal, la chimenea constituye hoy un valioso testimonio de la arquitectura industrial tradicional y de la memoria productiva de la huerta de Murcia.