Escaños de las elecciones autonómicas de 2023 y resultados de OBEDE de mayo de 2026 - UCAM
MURCIA 5 May. (EUROPA PRESS) - El PP ganaría las elecciones autonómicas con 21 o 22 escaños en caso de celebrarse hoy los comicios, aunque no alcanzaría la mayoría absoluta (situada en 23 parlamentarios), mientras que Vox lograría 11 diputados. Así se desprende del Barómetro de la Región de Murcia-Mayo de 2026', elaborado por el Observatorio Español de Estudios Demoscópicos (OBEDE) de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM).
En concreto, el PP obtendría el 43,8% de los votos a su candidatura, superior al respaldo de las elecciones de 2023, cuando fue apoyado por el 43,3% de los votantes (21 escaños). Por su parte, Vox conseguiría el 23% de los votos, frente al 17,9% de los últimos comicios, y pasaría de 9 a 11 escaños.
Respecto al PSOE, obtendría 12 escaños en caso de celebrarse hoy la votación (24,5% de los votos), un diputado menos que en 2023; mientras que la coalición Podemos/IU obtendría de cero a un parlamentario (2,9%), frente a los dos que obtuvo cuando concurrieron conjuntamente Podemos, IU-Verdes y Alianza Verde.
Estos resultados se producirían en una convocatoria electoral con una abstención del 37,51%, lo que representaría un incremento de un punto porcentual respecto a las elecciones de 2023, cuando fue del 36,6%.
Por franjas de edad, el PP crece conforme aumenta la edad del electorado. PSOE y Vox presentan perfiles más planos, con apoyos repartidos en los tramos centrales, aunque sin la progresión generacional del PP.
El dato más relevante está en la abstención juvenil, que llega al 55,7%. El PP retiene el 84,6% del voto de este colectivo; el PSOE el 79,7% y Vox el 89,3%.
VALORACIÓN DE LOS LÍDERES
El barómetro confirma que el liderazgo regional está concentrado en torno a la figura de Fernando López Miras. El presidente autonómico alcanza un nivel de conocimiento del 97,5% y es, además, el único que aprueba (5,3).
Por su parte, el secretario general de los socialistas murcianos, Francisco Lucas, aparece como el principal referente de la oposición. Su nivel de conocimiento, 65,1%, ha crecido respecto al barómetro de diciembre. Su valoración (4,4) lo sitúa por debajo de López Miras, aunque por encima del resto.
Rubén Martínez Alpañez, portavoz de Vox en la Asamblea, alcanza un 59,4% de conocimiento y una nota media de 3,9, y María Marín, representante de Podemos-IU-AV, tiene una notoriedad y valoración más bajas, de un 38,8%.
Respecto a los líderes nacionales, Alberto Núñez-Feijóo (PP) continúa como el mejor valorado, al subir de 4,1 a 4,2; Pedro Sánchez (PSOE) pasa de 3,8 a 3,9, y Santiago Abascal (Vox) de 3,3 a 3,5. Por su parte, Ione Belarra (Podemos) obtiene un 2,8 (antes 2,7); Yolanda Díaz (Sumar), un 2,8 (antes 2,9), y Gabriel Rufián (ERC), un 2,6.
CLIMA POLÍTICO Y VISIÓN DE LOS PACTOS
En conjunto, el barómetro refleja un clima político nacional desgastado, marcado por la poca confianza y valoraciones muy condicionadas por la lógica de bloques.
Si hoy se celebrasen elecciones generales, el PP se alzaría como la fuerza más votada con un 41,4% de los apoyos, seguido por el PSOE, que alcanza un 28,8%, mientras que Vox obtiene el 22,4%. A la izquierda del PSOE, la opción más propuesta es Podemos, con un 3,2%, seguido de Sumar, con 1,7%.
El análisis de la percepción sobre las relaciones entre PP y Vox respecto a acuerdos de gobernabilidad revela un escenario de escepticismo y fragmentación de opiniones entre los habitantes de la Región.
Lo más relevante es la percepción de dificultad entre estos dos partidos para alcanzar pactos, considerando el 34,5% que "ambos son responsables por igual de la falta de acuerdo". Esa evaluación la realizan especialmente los votantes de los partidos de izquierdas.
Sin embargo, los votantes de Vox culpan de manera mayoritaria al PP de falta de entendimiento entre ambos (lo piensa el 72,7% de sus votantes) y entre los del PP la opción más destacada es la que señala a Vox de falta de predisposición (41,1%).
PRINCIPALES PROBLEMAS
Para los ciudadanos de la Región, la vivienda aparece como la primera preocupación, con un 38,3%, casi empatada con la situación económica, que alcanza el 37,6%. En un segundo nivel aparecen la migración, con un 25,8%; la inseguridad ciudadana, con un 21,8%, y la sanidad, con un 19,5%. El desempleo, tradicionalmente uno de los grandes problemas nacionales, queda en sexta posición, con un 13%.
Cuando la pregunta se centra en la Región, la agenda de preocupaciones cambia de respecto al plano nacional. La inseguridad ciudadana aparece como el primer problema, citada por el 31,3% de los encuestados.
Tras ella figura la vivienda (23%) y la situación económica (21%). En un segundo bloque se sitúan la sanidad, las infraestructuras y la migración, todas en torno al 17%.
ABANDONO ESCOLAR
La mayoría de los ciudadanos encuestados interpreta el abandono escolar y la pobreza infantil en la Región de Murcia como problemas ligados a la situación económica de muchas familias. Los bajos salarios, el paro, la inestabilidad laboral y el aumento del coste de la vida, especialmente de la vivienda, aparecen como la causa más señalada, con un 55,5%.
A partir de ahí, una parte importante de los encuestados apunta también a las dificultades del entorno familiar y social, vinculadas al bajo nivel educativo de los padres o a problemas de integración lingüística y social. Junto a ello, se señalan carencias del sistema educativo, especialmente la falta de refuerzo, orientación y apoyo, así como la insuficiencia de ayudas públicas dirigidas a las familias.
El dato más relevante es que la falta de motivación o esfuerzo de los jóvenes queda bastante por detrás del resto de causas. Esto indica que la ciudadanía no atribuye el problema principalmente al comportamiento individual de los menores, sino a un conjunto de condiciones que limitan sus oportunidades.
USO DEL BURKA Y EL NIQAB
La opinión mayoritaria de los murcianos sobre el burka y el niqab es crítica. Un 38,3% considera que son símbolos de opresión que no deberían permitirse, mientras que otro 21,5% los interpreta como una combinación de símbolo religioso y falta de libertad. En conjunto, casi seis de cada diez los asocian con una dimensión de opresión, restricción o ausencia de libertad.
Frente a esta posición, el 16,3% entiende que se trata de una costumbre cultural que no tiene por qué ser opresiva y el 15,5% lo considera un símbolo religioso que debe respetarse.
Por edades, la visión crítica aparece en todos los tramos, aunque es especialmente intensa entre los jóvenes cuando se formula como símbolo de opresión. Por recuerdo de voto, los votantes de Vox son los más duros en su rechazo, mientras que los de la izquierda alternativa muestran posiciones más abiertas al respeto religioso o a la interpretación cultural.
PSOE y PP se sitúan en posiciones intermedias, aunque también con predominio de la lectura restrictiva.
En la Región de Murcia predomina la tendencia de limitar el uso del burka y el niqab. Tres de cada cuatro encuestados, el 74,8%, se inclinan por algún tipo de limitación al uso o prohibición.
La opción más apoyada es la más restrictiva: un 48,5% defiende prohibirlo en todos los espacios públicos, incluidas calles y plazas. Otro 26,3% prefiere una restricción más acotada, limitada a edificios oficiales, centros educativos y sanitarios. Solo un 16% permitiría su uso en cualquier lugar.
La valoración del papel del Gobierno de España en el conflicto con Irán aparece dividida. Un 47,8% la considera neutral o indiferente (25%), o la apoya aunque con algún matiz (22,8%). Mientras, un 13% se muestra muy satisfecho frente a un 33% que es crítico.
En todos los tramos se observa una opinión repartida entre apoyo, crítica y neutralidad. Los votantes del PSOE y de Podemos/IU son quienes más respaldan la posición del Gobierno, mientras que los votantes de Vox concentran el rechazo más intenso.