La vicealcaldesa y portavoz del equipo de Gobierno, Rebeca Pérez, en una rueda de prensa - AYUNTAMIENTO DE MURCIA
MURCIA 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
El segundo módulo de la Cárcel Vieja de Murcia abrirá sus puertas el próximo 26 de marzo para acoger la exposición 'Materia Interior', del artista internacional Jaume Plensa, que inaugurará la programación del nuevo espacio cultural tras concluir las obras adscritas a la segunda fase del histórico edificio.
Uno de los ejes principales de la actuación ha sido la recuperación y reutilización de materiales originales, una estrategia que ha guiado desde el inicio los trabajos de demolición controlada. Asimismo, se ha llevado a cabo un proceso de restauración patrimonial que ha permitido recuperar entre 90 y 100 elementos.
Las actuaciones estructurales han sido especialmente relevantes para garantizar la estabilidad del edificio. De esta forma, entre los trabajos ejecutados destaca la construcción de 42 micropilotes y el refuerzo de cerchas y estructuras, según ha explicado la vicealcaldesa y portavoz del equipo de Gobierno, Rebeca Pérez.
El proyecto ha supuesto una inversión final de 3.780.726,48 euros y ha tenido una duración de cerca de 15 meses, según ha informado el Ayuntamiento.
La actuación, correspondiente a la fase II, se ha desarrollado sobre 1.667,60 metros cuadrados de superficie construida y 766,85 de patio y espacios exteriores, con el objetivo de recuperar el inmueble, garantizar su seguridad estructural y adecuarlo para nuevos usos culturales sin alterar su carácter histórico ni los valores que motivaron su declaración como lugar de memoria democrática.
RESPETO A SU IDENTIDAD HISTÓRICA
Durante los trabajos se han desmontado muros, pavimentos y cubiertas recuperando ladrillos, sillares, baldosas hidráulicas y tejas, así como elementos de cerrajería y carpintería de madera, que han sido restaurados en un taller para su posterior recolocación en el edificio.
Asimismo, se han eliminado falsos techos para dejar a la vista las cerchas metálicas originales de las cubiertas y se han restaurado los revoltones de ladrillo, que quedarán vistos tras un proceso de limpieza, retacado de juntas y tratamiento con aceite de mora para su conservación.
Las actuaciones estructurales han sido especialmente relevantes para garantizar la estabilidad del edificio. De esta forma, entre los trabajos ejecutados, destaca la construcción de 42 micropilotes de hasta 18 metros de profundidad destinados a cimentar los nuevos pilares metálicos que sustituyen o refuerzan elementos portantes existentes.
También se han reforzado cerchas y estructuras metálicas mediante pletinas soldadas, se han colocado nuevos pilares y ménsulas metálicas y se han ejecutado dinteles estructurales para permitir la apertura de nuevos huecos o la eliminación de muros interiores.
En la planta primera se ha reforzado el forjado mediante una nueva capa de compresión de aproximadamente 15 centímetros, anclada con conectores metálicos soldados a las viguetas existentes, con el fin de adaptarlo a las nuevas sobrecargas previstas.
Una intervención similar, aunque más ligera, se ha realizado en las cubiertas, donde se ha ejecutado una capa de compresión de unos cinco centímetros antes de recolocar la cubierta definitiva.
MEJORA ENERGÉTICA Y RECUPERACIÓN DE LAS CUBIERTAS
La fase de albañilería y acabados ha incluido una importante mejora de la envolvente térmica del edificio, permitiendo alcanzar una mejora energética superior al 30% exigido por los fondos europeos Next Generation.
Además, las cubiertas han sido renovadas mediante paneles tipo sándwich, sobre los que se ha instalado una lámina impermeabilizante tipo onduline y posteriormente la teja original recuperada, manteniendo así la imagen histórica del inmueble.
El remate perimetral se completa con la instalación de canaletas de desagüe y cornisas de ladrillo, mientras que en las fachadas se ha aplicado un sistema de aislamiento interior SATE con una capa aislante de entre 5 y 6 centímetros.
También se han colocado todas las carpinterías exteriores acristaladas, se han instalado dos lucernarios en cubierta y se han recolocado las barandillas recuperadas en las zonas de forjado.
INSTALACIONES MODERNAS INTEGRADAS EN EL EDIFICIO
El edificio cuenta ahora con nuevas instalaciones de climatización, electricidad y datos, integradas de forma respetuosa con la arquitectura original. Se han instalado conductos vistos de climatización, maquinaria interior y exterior, canalizaciones eléctricas empotradas y canaletas metálicas para cableado y luminarias.
El edificio dispone ya de ascensor en funcionamiento, así como del centro de seccionamiento y centro de transformación eléctrica, cuya puesta en marcha ha sido supervisada por Iberdrola.
De forma paralela a la obra se ha llevado a cabo un exhaustivo proceso de restauración patrimonial que ha permitido recuperar entre 90 y 100 elementos originales del edificio, en los que se encuentran puertas de celdas y estancias, rejerías, estructuras del espacio de abogados y vis a vis, además de otros elementos metálicos y constructivos.
También se ha restaurado 'in situ' la campana de la antigua cocina, reforzando su estructura y aplicando un tratamiento protector, y se han reproducido en el propio edificio carteles y dibujos originales conservados en el inmueble.
La intervención se completa con la urbanización de las aceras perimetrales y del patio lateral este, así como con la construcción de una pérgola metálica en esta zona exterior.
Durante las obras también se han realizado aperturas en muros de los patios interiores en el límite con el edificio de Correos, una actuación ejecutada tras la publicación del decreto del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática que establece los límites de protección del inmueble como lugar de memoria.
UN NUEVO ESPACIO CULTURAL PARA LA CIUDAD
La apertura oficial tendrá lugar el 26 de marzo, con la inauguración de una gran exposición del escultor internacional Jaume Plensa, cuya obra abrirá la programación del nuevo espacio. El Ayuntamiento de Murcia impulsa así un centro de cultura contemporánea con el objetivo de convertirlo en un referente nacional en el ámbito cultural.
Se adopta así un modelo programático claro y exigente basado en dos artistas al año, dos exposiciones y un proyecto por temporada, defendiendo que la cultura contemporánea se construye por densidad y profundidad y no por cantidad.
Cada temporada, de marzo a septiembre y de octubre a marzo, estará dedicada íntegramente a un único proyecto expositivo de larga duración sin solapamientos, permitiendo una planificación plurianual, condiciones óptimas de producción y conservación y tiempo suficiente para que el público reflexione y construya memoria.