MURCIA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
Varios testigos han confirmado este lunes, en la segunda sesión del juicio contra el acusado de matar a su madre y a su hermano en el domicilio familiar de Las Torres de Cotillas (Murcia), en marzo de 2018, el carácter "conflictivo" del enjuiciado.
De hecho, la hermana de la fallecida, tía del acusado, quien ejerce la acusación particular, ha reconocido que su hermana le había manifestado su temor a que su hijo "la matara" porque cuando volvía de fiesta era "incontrolable".
Ella misma había visto como el acusado había "destrozado muebles en sus ataques de ira y rompía todo lo que encontraba", además ha contado que "la relación entre el acusado y su hermano era muy mala en el último tiempo".
Ha indicado que al acusado le diagnosticaron un "problema mental desde pequeño, pero no se ha querido tomar la medicación", por lo que sufría "ataques de ira incontrolables".
"Me contó que su hijo estaba con mucha ira, con mucha rabia y no sabía qué hacer con él. Me confesó que su hijo la iba a matar, porque cuando venía de fiesta venía muy mal, con mucha ira y no había manera de controlarlo", ha recordado la testigo, quien ha insistido en que la víctima "tenía mucho miedo".
A pesar de todo, y de los consejos de la familia para que se alejara de su hijo, la mujer no lo llegó a denunciar nunca.
Otro de los testigos, con el que se cruzó el encausado en los coches, también ha mencionado el carácter "conflictivo" del encausado, y ha reconocido que cuando se cruzó con él aquel día y golpeó su coche tuvo "miedo".
Por último, otra testigo, una prima segunda del acusado, ha ratificado la relación "conflictiva" entre hermanos, aunque, ha reconocido, nunca los vio "llegar a las manos".
Esta testigo fue la que acudió, por petición del padre del acusado, a la vivienda familiar a recoger enseres personales cuando los agentes estaban en la casa, concretamente un anillo, documentación, el bolso de la víctima, los DNI y de la habitación de matrimonio un dinero oculto en la mesilla de noche.
No encontró ni el bolso ni los DNI. Subió a la habitación vio manchas de sangre hasta la mesilla de noche y cuando llegó levantó en peso la mesilla como le indicó el padre del acusado y de una de las víctimas y no encontró el dinero que se suponía que debía estar allí.
Ese movimiento, ha recordado la testigo, llama la atención de los agentes, por ser el mismo que realizó el presunto asesino, y por ese motivo tuvo que ir a declarar a la Comandancia de la Guardia Civil.
En esta jornada han declarado varios testigos más: dos amigos del acusado, que estuvieron con el encausado esa noche, y vecinas de la familia.
La vista oral continuará este martes con la declaración de los guardias civiles y los policías locales que intervinieron en las actuaciones llevadas a cabo tras el suceso.