La hermana de la víctima de Camposol afirma que la violencia fue "una constante" en los 25 años de relación

Según los vecinos, el procesado se dirigió al cadáver de la mujer fallecida para espetarle: "Ni siquiera has preparado una comida"

El acusado por la muerte de su pareja sentimental en la urbanización Camposol, en Mazarrón, sale de los juzgados de Totana custodiado por dos agentes de la Guardia Civil tras ser detenido
El acusado por la muerte de su pareja sentimental en la urbanización Camposol, en Mazarrón, sale de los juzgados de Totana custodiado por dos agentes de la Guardia Civil tras ser detenido - EUROPA PRESS
Europa Press Murcia
Actualizado: lunes, 26 octubre 2026 17:08

MURCIA, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

La hermana de la mujer británica asesinada presuntamente por su pareja en la urbanización Camposol de Mazarrón en diciembre de 2022 ha afirmado este lunes ante el tribunal del jurado en la Audiencia Provincial de Murcia que la violencia doméstica fue "una constante" a lo largo de los 25 años de relación de la pareja debido a los problemas de alcoholismo del acusado.

Durante la primera jornada del juicio oral, la testigo, que ha declarado por videoconferencia desde Cardiff, en Gales (Reino Unido), ha afirmado que el procesado agredía a su hermana "repetidamente" tanto en su país de origen como en España, y ha relatado que ella misma llegó a ser amenazada por el acusado al interponerse para defender a la víctima en alguna ocasión.

La mujer ha manifestado que la fallecida intentó dejar la relación en diversas ocasiones regresando al Reino Unido, pero que el acusado la coaccionaba para volver amedrentándola con hacer daño a sus perros, y que incluso las agresiones perpetradas por el procesado provocaron que tuviera que ser intervenida quirúrgicamente de la cadera en 2018.

A preguntas de las acusaciones, la hermana de la fallecida ha aseverado que la víctima no tenía ingresos propios y que cambiaba de domicilio de forma continuada junto con el acusado.

Ambas mantenían el contacto mediante videollamadas a través de un ordenador portátil en los momentos en que el procesado dormía --ocasiones en las que observó moratones en la cara y las piernas de la fallecida-- y ha precisado que en su última conversación, el 18 de octubre, la víctima utilizó la expresión "accidente con los perros" como clave para alertarle de que había sido agredida de nuevo.

A preguntas de la defensa, la testigo ha reconocido que no visitó a su hermana en su vivienda de España porque "la mayoría de las veces no sabía dónde vivía", y ha precisado que sus contactos se producían en Reino Unido o en visitas a la casa de sus padres.

Respecto al teléfono móvil, ha admitido que ella misma le compró uno a su hermana, pero que "desapareció en España", al tiempo que ha denunciado que el procesado controlaba a su hermana como forma de ejercer violencia sobre ella.

INSULTÓ A LA VÍCTIMA YA MUERTA, SEGÚN VECINOS

También ha comparecido una vecina de la víctima, quien ha relatado que el día de los hechos salió a la calle tras escuchar al acusado pedir auxilio cerca de la medianoche y encontró a la víctima tendida boca arriba en el suelo, muy fría y sin constantes vitales.

La testigo ha señalado que se encontraba en su domicilio cuando su marido escuchó a un hombre gritar fuera. Al salir y encender la luz exterior de su vivienda, observó a la víctima en la calzada y comprobó su estado. "Intenté sentir un pulso, pero no había pulso. Ella estaba muy fría", ha aseverado.

A preguntas de la Fiscalía, la testigo ha señalado que, al ser cuestionado por lo sucedido, el procesado respondió que su esposa "se había caído y se había golpeado la cabeza con el suelo". Asimismo, ha descrito una actitud de enfado en el investigado al explicar que recogió unas llaves de la calle y comenzó a increpar a la víctima mientras esta yacía tendida.

"Estaba bastante enojado. Estaba gritando y juzgando a la señora que estaba en el suelo", ha afirmado la mujer, que ha mencionado algunas de las supuestas frases pronunciadas por el acusado, como "lo has hecho ahora, estúpida zorra" o "este se suponía que iba a ser nuestro hogar para siempre y ni siquiera has preparado una comida".

La declarante ha detallado que el acusado no lloró, no tocó a la víctima ni hizo ningún gesto de preocupación. Según su testimonio, cuando un vecino que acudió al lugar le dijo que la mujer había fallecido, el procesado manifestó: "¿Qué quieres decir con que está muerta? No puede estar muerta. Me voy a la mierda si ella está muerta".

Acto seguido, entró a su casa para buscar un cigarrillo, momento en que la testigo le oyó dirigirse a sus mascotas en el interior: "Bueno, tu mamá está muerta".

Por último, otro vecino que acudió a la escena ha corroborado estos hechos ante el tribunal y ha destacado que el acusado se comportó de forma "completamente sin compasión" y no ofreció muestras de dolor mientras su pareja yacía muerta en el suelo.

Además, ha revelado que esa misma noche tocó el capó del coche del acusado y comprobó que estaba caliente, lo que a su juicio evidenciaba que el vehículo se había conducido de forma muy reciente.

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