BILBAO, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, consideró hoy que el "triunfo inapelable" del sí en el referéndum del Estatut catalán queda "un poco empañado" por la "escasa participación", consecuencia, a su juicio, de la "deficiente imagen institucional" que se ha dado por parte de la clase política y del Gobierno de la Generalitat.
En una entrevista concedida a ETB, recogida por Europa Press, Erkoreka afirmó que un referéndum en el que "no llega a participar la mitad de los votantes es un referéndum que no ha sabido captar la atención, suscitar el interés y atraer a los votantes, por la razones que fuere".
A su juicio, la "baja" participación era "bastante previsible" después del "espectáculo no siempre constructivo que se ha venido dando por parte de la clase política y del Gobierno de la Generalitat durante los últimos meses". "El dato está ahí y habrá que tomar nota de él, sobre todo la clase política catalana y quienes vayan a asumir la responsabilidad de gobernar Cataluña en los próximos, para ir atrayendo a los indiferentes hacia la causa del Estatut e intentar demostrarles que es algo bueno", añadió.
El dirigente jeltzale insistió en que "no se puede disociar la baja participación de la deficiente imagen institucional que se ha venido dando en Cataluña durante los últimos meses". Así, indicó que la "crisis" producida en el Gobierno catalán, y "en los términos en que se ha producido", ha dado la "impresión más o menos generalizada de que la clase política catalana estaba más pensando en su propio pesebre que en cualquier otra consideración relacionada con el interés general de los ciudadanos catalanes".
Para Erkoreka, todo ello "ha hecho que el ciudadano se sienta poco concernido con este proyecto y eso puede estar en la base que justifica la escasa participación". En su opinión, hay "una relación de causa efecto entre esta crisis institucional y el escaso intereses que han mostrado los ciudadanos a la hora de participar en la consulta que se celebró ayer".
GOBIERNO "ROTO"
Erkoreka señaló que, tras el proceso de elaboración del Estatut, ha quedado "roto" el Gobierno tripartito tal y como se había configurado y con los objetivos que se había marcado para esta legislatura. Sin embargo, destacó que, "curiosamente, se han producido otras complicidades, como la evidente complicidad que se tejió entre el líder de CIU Artur Mas y el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero en aquella firma del nuevo documento".
"El Gobierno de la Generalitat ha quedado roto y, muy probablemente, por la forma en que se rompió ha quedado tocado de cara a posibles reediciones futuras, pero, sin embargo, emergen otras nuevas posibilidades de entendimientos y alianzas", añadió.
En cuanto a la vigencia del Estatut, Erkoraka apuntó que sus promotores, tanto CIU como el PSC, "han insistido en que nace con una cierta vocación de permanencia en el tiempo". "Hablan de una generación, que son 25 ó 30 años, y si los principales promotores se fijan ese horizonte temporal, no seré yo quien les desautorice", subrayó, para añadir que "si se sienten capaces de afrontar los próximos 25 años con este instrumento, que así sea".
Por otro lado, en referencia a su aplicación, Erkoreka auguró que se originarán tensiones "por parte del PP, pero también por parte del Partido Socialista, porque el poder central tiene una tendencia natural a pasar por encima de las previsiones estatutarias y de las atribuciones de poder en favor de las instancias autonómicas". Según aseguró, esa "tendencia natural, se manifestará como ha venido manifestándose en los últimos 25 años, indistintamente según estuviera en el Gobierno el PP o el PSOE".
El diputado nacionalista se mostró "bastante escéptico" respecto a las medidas de blindaje incorporadas al Estatut, aunque señaló que "la experiencia de los últimos años pone de manifiesto que había que blindar el Estatut del alguna manera frente al ataque competencial del Estado, que es insistente y permanente".
LECTURA DEL PP
Erkoreka consideró que, tras el resultado del referéndum, el PP tendrá que "reconstituir sus bases y reformular sus discursos" y destacó que "llama mucho la atención" la valoración que hacen los populares sobre el resultado de la consulta. En ese sentido, dijo que el PP ha pedido el voto negativo y, sin embargo, "ahora quieren asimilar al voto negativo la amplia abstención".
"Si hubiesen apostado por la abstención y hubiesen dicho en la campaña previa al referéndum que la abstención por la que apuestan es una abstención de rechazo de los ciudadanos, esta lectura que hacen ahora podría ser legítima, pero no es legitimo ni es una lectura correcta pretender incorporar al no a quienes legítimamente se han abstenido, pero sin que nadie les haya pedido que se abstengan como expresión de rechazo", aseveró.
Por ello, consideró que la lectura que hace el PP del resultado de la consulta en Cataluña es "tramposilla" porque los líderes del PP "lo que pedían era que se votara y que se votara no".
Asimismo, recordó al presidente del PP, Mariano Rajoy, que "solamente el 31% del censo" votó favorablemente a la Constitución española en el País vasco en el referéndum de 1978, "por lo que las conclusiones que pueda sacar ahora en Cataluña, que se las aplique directamente a la Constitución en relación con Euskadi y cuando hablan del pacto constitucional, a lo mejor tendrán que admitir que no cogió a los territorios vascos".
Por otro lado, explicó que en la abstención registrada en Cataluña no puede "leer un no" a la política reformista de Rodríguez Zapatero, sino "una cierta indiferencia". "Aquí solamente uno de cada cinco votantes ha dicho no, por lo que puede leerse en la alta abstención una cierta indiferencia o incomprensión con respecto a lo que está sucediendo en relación con el hecho autonómico en el Estado español", concluyó.