18-J.- Mas apela al espíritu de Macià, Tarradelles y Pujol para pedir un 'sí' "con la cabeza alta" a los soberanistas

Actualizado 03/06/2006 17:15:22 CET

Josu Jon Imaz y Anxo Quintana apoyan el 'sí' de CiU al Estatut en un acto de Galeuscat en el Fossar de les Moreres

BARCELONA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de CiU, Artur Mas, apeló hoy al "espíritu de los ex presidentes de la Generalitat Francesc Macià, Josep Tarradellas y Jordi Pujol "para pedir un 'sí' "convencido y entusiasta" a un Estatut "que abre la puerta al reconocimiento de Cataluña como nación más grande que hemos tenido en 300 años".

Para Mas, estos ex presidentes "en algún momento de la historia negociaron en Madrid" y "todos ellos dijeron que sí con convicción en los momentos en que Catalunya podía avanzar".

Mas se dirigió especialmente a los sectores "más catalanistas y soberanistas" del pueblo catalán para asegurarles que "se puede decir que 'sí' a este Estatut con la cabeza bien alta", porque "ofrece el mayor grado de reconocimiento nacional y de autogobierno que Catalunya ha tenido desde 1714".

CiU escogió un acto de Galeuscat en favor del Estatut, con la participación del presidente de PNV, Josu Jon Imaz, y el portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, y en el simbólico Fossar de les Moreres de Barcelona, para centrarse en la definición de Catalunya como nación que hace el nuevo Estatut, al incorporar en su preámbulo que "el Parlament de Catalunya, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de de Catalunya, ha definido de forma ampliamente mayoritaria a Catalunya como nación".

Mas pidió a los sectores más nacionalistas que vean "el vaso medio lleno", al reconocer que este texto "no es todo lo que hubiéramos querido" ni es "el final de estación" en el reconocimiento nacional de Catalunya, pero remarcó que "por primera vez un texto aprobado por mayoría absoluta en las Cortes españolas reconoce que somos una nación" y preguntó, en referencia a la fórmula escogida, "quién si no el Parlament de Catalunya ha de reconocer a Catalunya como nación".

"Algunos no le harían tantos ascos" a esta definición recogida en el preámbulo "si apareciera en alguna resolución de la asamblea general de las Naciones Unidas, que dijera que el Parlament de Catalunya define a Catalunya como nación", añadió Mas, durante un discurso que fue interrumpido varias veces por los aplausos de casi 200 militantes de CiU, que ondeaban banderas catalanas, gallegas e 'ikurriñas'.

Con los tres textos en la mano, Mas señaló que el Estatut de 1932, aprobado "cuando gobernaba ERC", no recoge "ni en el preámbulo ni en el articulado la definición de Catalunya como nación"; que en el Estatut de 1979, "aprobado con un Gobierno socialista", tampoco aparece "la palabra nación"; y que, finalmente, en el Estatut que se somete a referéndum el 18 de junio de este año, "con CiU como la primera fuerza política de Catalunya", sí aparece en el texto "que Catalunya es una nación".

Para Mas, "Catalunya nunca había tenido un reconocimiento de su realidad nacional y de su autogobierno tan grande desde que los defensores de la libertad de Catalunya fueron enterrados en este Fossar de les Moreres", en alusión a catalanes que perecieron en la Guerra de Sucesión que acabó con la derrota del 11 de septiembre de 1714 y el Tratado de Nueva Planta que eliminó las instituciones catalanas.

ERC SE CONFORMABA CON "IDENTIDAD NACIONAL".

Tanto Mas como el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, destacaron además "el escollo en la negociación" del Estatut en el Congreso que supuso la actitud de ERC, al mostrarse "dispuesta a aceptar mucho menos" y dar por bueno "el término realidad nacional o identidad nacional en lugar de nación" para la definición de Catalunya.

"Los dirigentes del PSOE nos preguntaban --a CiU-- por qué insistíamos tanto en el tema nación si incluso los independentistas catalanes ya se habían conformado con menos", explicó Mas. Duran remarcó también "el contrasentido" de ERC y recordó a su "amigo Puigcercós" que "estaba dispuesto a aceptar menos de lo que se ha conseguido".

Duran explicó también que el reconocimiento nacional que hace el nuevo Estatut de Catalunya pasa por el reconocimiento "por primera vez", también en el texto, "de los derechos históricos catalanes como fuente y justificación de nuestro autogobierno", de "los símbolos nacionales" catalanes, "de la equiparación del catalán al castellano" y de la "proyección exterior" catalana.

El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, y el portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, expresaron también su apoyo al nuevo Estatut y al 'sí' de CiU, como representante del "centralismo" en contra de los extremos de "servilismo a Madrid y de guerra constante contra Madrid", en palabras de Quintana, quien apostó por "hacer política constructiva y valorar los pasos adelante".

IMAZ REIVINDICA EL "MODELO" DE GALEUSCAT.

Imaz, que alternó el castellano con el euskera y el catalán en buena parte de su discurso, repasó la historia de colaboración entre Catalunya, Galicia y Euskadi desde el Pacto de la Triple Alianza de 1923 y aseguró que "Galeuscat ofrece un modelo para el Estado español" de "alternativa al Estado centralista y uniformizador del siglo XXI que ha quedado obsoleto".

Presentándose como "la tercera vía" entre "el modelo centralista y homogeneizador de unos y el neo-autonomista, de descentralización administrativa, de otros", Imaz aseguró que Galeuscat es "el interlocutor necesario para avanzar en el proceso de transformación y modernización sin complejos del Estado español" hacia un "Estado plurinacional".

Imaz llamó a recoger "la experiencia del anticatalanismo" que el Estatut ha despertado "en determinados estamentos de la sociedad española" para "promover una concienciación colectiva que refuerce la idea de plurinacionalidad" y consiga "un Estado construido desde el respeto a lo que nuestras naciones, la vasca, la gallega y la catalana, representan y aportan".

"La convivencia no se impone, se busca", afirmó Imaz, quien insistió en que "la unión de los pueblos" vasco, gallego y catalán que representa Galeuscat representa "un compromiso de estabilidad desde el respeto a la pluralidad" en el proceso de "reformulación del futuro territorial" y de "segunda transición" que vivimos hoy.

Por su parte, Quintana criticó también a aquellas "fuerzas nacionalistas que acaba colocando el vector izquierda-derecha por delante del nacionalismo" y les advirtió que al hacer eso "acaban equivocándose siempre". Quintana consideró que el nuevo Estatut de Catalunya supone "un peso decisivo para el objetivo del reconocimiento del Estado español como un Estado plurinacional".