BARCELONA, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -
Unos 300 conductores de autobuses de Barcelona se manifestaron hoy para protestar por las condiciones de descanso de los trabajadores y para exigir un paro de dos días semanales para todos los conductores de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB).
Mientras, hoy y mañana continúa la huelga convocada por los sindicatos CGT y la Asociación de Conductores del Transporte Urbano de Barcelona (ACTUB). Si en las próximas tres o cuatro semanas no alcanzan un acuerdo con la dirección de la empresa, los sindicatos amenazan con una huelga indefinida durante el mes de febrero.
La manifestación comenzó a las 11.30 horas en la plaza España, bajo el lema 'Yo quiero dos días de descanso semanal'. Siguió por la Gran Via y el paseo de la Zona Franca hasta llegar al edificio central de TMB hacia las 13.15 horas. Sobre las 14.00 horas dieron por finalizada la movilización y algunos manifestantes que debían volver a plaza España cortaron unos minutos la Ronda Litoral a la altura de Zona Franca.
En declaraciones a Europa Press, el delegado de ACTUB, Joan Cabrera, explicó: "Nos dirigimos hasta las oficinas de TMB para demostrar que estamos unidos y exigir dos días de descanso semanal".
Añadió que los trabajadores quieren dar el "mensaje" de que "son ellos los que no quieren las negociaciones" porque "son ellos quienes convocan las reuniones, con o sin huelga".
INSTRUCCIONES DE LOS MOSSOS SOBRE EL RECORRIDO.
Minutos antes de comenzar el recorrido por la Gran Via desde Plaza Espanya, un mosso d'Esquadra dio instrucciones a los representantes de los trabajadores sobre cómo realizar el recorrido, y especificó que no podían ir por el paralelo, para evitar cortar la Ronda Litoral.
Durante más de hora y media, los 300 conductores de autobuses realizaron la marcha de forma pacífica, acompañados de silbatos y petardos, y reteniendo el tráfico a medida que iban avanzando. Estuvieron escoltados por agentes y furgones de Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana. Además, en zonas cercanas a la Ronda Litoral, había antidisturbios, que motivaron las mayores pitadas y gritos de los manifestantes.
Por el camino pararon en un supermercado del paseo de la Zona Franca para comprar cajas de huevos con el objetivo de tirarlos a la fachada del edificio de TMB. Una vez allí, los lanzaron a la vez que coreaban 'Hasta los huevos, estamos hasta los huevos' o 'Más conductores, menos directivos'.
PETICIONES A LA DIRECCIÓN DE TMB.
Tres representantes de los trabajadores, encabezados por el presidente del comité de empresa de TMB, Saturnino Mercader, entraron al edificio para entregar en mano sus peticiones al vicepresidente ejecutivo de TMB, Didac Pestaña.
Finalmente fueron recibidos por los directores de Recursos Humanos y de Autobuses. A la salida, uno de los miembros del comité de empresa, Jordi Ortiz, del Sindicato Independiente de Trabajadores (SIT), explicó a los medios el contenido del breve encuentro.
Según Ortiz, les explicaron que están "abiertos" a convocar una reunión entre las dos partes, pero todavía deben "consultarlo". "No hay un compromiso claro", agregó. En función del éxito de las futuras negociaciones, los trabajadores decidirán si realizan un paro indefinido en febrero o si cesan las huelgas.
Justo en el momento en que Ortiz informaba a los medios de comunicación sobre el encuentro, frente a TMB, varios de los manifestantes se dispusieron a tirar el resto de huevos que quedaban, rociando a gran parte de cámaras, fotógrafos y redactores.
Tras dar por finalizada la manifestación, algunos de los conductores se fueron en coche, mientras que otros debieron regresar a plaza Espanya y para ello ocuparon la Ronda Litoral durante unos minutos, hasta la salida siguiente.