BARCELONA, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un total de 4.000 coches en Cataluña --casi la mitad de ellos de Vic (Barcelona)-- circulan con la Matrícula por la Independencia, un adhesivo de 50 centímetros de ancho por 1,3 de alto que se engancha debajo de la placa oficial del vehículo y que reivindica la proclamación de Cataluña como un nuevo estado dentro de Europa.
En declaraciones a Europa Press, uno de los impulsores de la iniciativa, Jordi Roca, ha explicado que, a diferencia de otras propuestas anteriores --como la pegatina 'CAT', que tapaba la 'E' en las matrículas--, su producto es totalmente legal porque no invade la placa: "Uno de los objetivos era que la policía no pudiera pararte y multarte".
Según ha defendido, la intención de la campaña, que arrancó en mayo, es reivindicar "una vez más" la independencia de Cataluña desde las calles, haciendo que el mensaje llegue a todos los lugares por donde circulen los vehículos.