El Gobierno admite que en los últimos años ha faltado inversión en Cataluña y se compromete a aumentarla

Rueda de prensa tras el Consejo de Ministros
Oscar del Pozo - Europa Press
Actualizado 10/10/2018 12:49:34 CET

Rechaza traspasar a la Generalitat la gestión del aeropuerto de El Prat

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, ha reconocido que en los últimos años se ha dado "una falta de inversión del Estado en infraestructuras y servicios" de Cataluña, y se ha comprometido a revertir esta situación en los futuros Presupuestos Generales del Estado (PGE).

"Agradezco que reconozca que ha habido un déficit de inversión en los últimos años en Cataluña. Es un primer paso", ha aplaudido el diputado del PDeCAT Ferran Bel, después de interpelar al ministro en el Congreso para que explicase cuál iba a ser su política de inversión pública en Cataluña.

Ábalos ha enumerado un conjunto de actuaciones que pretenden recuperar el "ritmo inversor" en esta autonomía, que, según él, sufrió "una desaceleración" en 2016 y 2017. Eso sí, ha apuntado que "para ser objetivos" es necesario señalar que Cataluña en la serie histórica ha sido la comunidad "con más inversión presupuestada y ejecutada".

En su intervención inicial, Bel ha contradicho esto último y ha garantizado que en Cataluña "se presupuesta poco" y se ejecuta "menos" que en el resto del país, y ha añadido que el conjunto de inversiones en Cataluña en relación al porcentaje de su PIB son también menores que en el conjunto del Estado.

"Sabe que a lo largo de los últimos 20 años la inversión en Cataluña del conjunto de la inversión del Estado ha estado en torno al 12 por ciento, muy inferior al porcentaje de población (16%), PIB y muchos otros parámetros", ha aseverado.

MÁS DE 700 MILLONES "PENDIENTES DESDE HACE 10 AÑOS"

Según ha detallado el titular de Fomento, en los futuros Presupuestos deberán recogerse los más de 700 millones de euros en infraestructuras catalanas "pendientes desde hace 10 años". Para ello, ha instado a la colaboración entre las administraciones para "materializar el acuerdo alcanzado", y ha subrayado "la clara voluntad de diálogo de la Generalitat".

Bel, por su parte, ha afirmado que "evidentemente" ha existido predisposición por parte de los 'consellers' del ramo y ha admitido que también ha apreciado la misma actitud tanto en Ábalos como en anteriores ministros de Fomento. No obstante, ha advertido a Ábalos: "Su reto es que estas buenas intenciones se concreten".

El ministro ha coincidido con el diputado catalán en que "las concreciones son las que dan coherencia a las intenciones", pero ha afirmado que para ello su Gobierno necesita "algo más de tiempo". En este sentido, ha recordado que solo llevan en el Ejecutivo "en torno a cuatro meses", pero ha señalado que a pesar de ello, a 30 de septiembre, ya han aumentado las licitaciones un 125 por ciento y las adjudicaciones un 65 por ciento.

Entre las políticas a seguir en Cataluña, Ábalos ha abordado las distintas áreas de su departamento: en carreteras, ha destacado la duplicación de la Nacional 2 o la construcción de cinco glorietas en la N-340; en materia ferroviaria, ha subrayado el impulso de las obras pendientes del Corredor Mediterráneo y los más de 3.900 millones de euros contemplados para "actuaciones importantes" en la red de Rodalies.

QUEDAN 110 MILLONES POR EJECUTAR EN EL PRAT

También se ha referido a la inversión en el ámbito portuario, con la apuesta por Barcelona como primera en el "'ranking' inversor" o la creación de una nueva dársena sur en el puerto de Tarragona. Asimismo, ha celebrado la "modernización" de los aeropuertos catalanes que, ha dicho, ha permitido convertir a Cataluña en un "destino turístico mundial", y ha señalado que aún quedan por ejecutar en el aeropuerto de El Prat más de 110 millones de euros por parte de Aena.

Eso sí, ha rechazado una de las peticiones que le ha trasladado Bel desde la tribuna: el traspaso a la Generalitat de la gestión de este último aeropuerto. Según él, el hecho de que el 49 por ciento de la misma corresponda a una entidad privada "tiene una importancia más allá de los intereses de este Gobierno".

De esta manera, ha rehusado "alterar el modelo de gestión en lo sustancial" porque "es complicado", pero sí se ha abierto a "escuchar propuestas" y a estudiar una forma de darle participación al Ejecutivo catalán en su gestión.