MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -
Luis Miguel Gómez Briones, uno de los abogados que ejerce la acusación particular en el caso Collado Mediano, en el que se enjuicia a Daniel M.M., Daniel M.R. y Crisantos M.R. como presuntos autores de la muerte a tiros de un constructor y de su hija en el interior de su vivienda en diciembre de 2003, aseguró hoy que el móvil del crimen fue robar una cantidad de dinero "que en realidad no existía".
En declaraciones a los medios de comunicación tras la segunda sesión del juicio que se sigue a los procesados en la Audiencia Provincial de Madrid, Gómez Briones afirmó que el hecho de que los encausados no contestaran a las preguntas realizadas por el fiscal y las acusaciones responde a una estrategia de defensa para "no quedar mal y entredicho delante del jurado popular" ya que, a su juicio, los imputados incurren en numerosas contradicciones.
En este contexto, el letrado recordó que todos los inculpados han reconocido en algún momento de la instrucción el haber cometido los hechos. Así, hizo referencia a las declaraciones realizadas por Crisantos M.R. en el juzgado en las que reconoció que todo era un plan en el que Daniel M.M. tenía que matar a Ramón y quien estuviera en el domicilio para que después él y Daniel M.R. pudieran entrar a buscar un dinero "que no existía".
"SE VOLVIÓ LOCO"
Por último, Gómez Briones consideró que Daniel M.M. mintió hoy al tribunal que le juzga al decir que el arma que acabó con la vida de Ramón L.G. y de Eva L.P. se disparó en el transcurso de un forcejeo. "En la vista oral se demostrará que ejecutaron a Ramón y a su hija sentados. Murieron sentados, ni hubo enganche ni discusión entre ellos", concluyó el abogado.
Por su parte, Manuel España, el letrado que defiende a Daniel M.M. aseveró al término de la vista de hoy que la muerte del constructor y de su hija fue "un desgraciado hecho fortuito en el que a partir de un forcejeo la pistola se disparó". Además, indicó que su cliente continuó con el tiroteo porque "se volvió loco".
"El primer disparo fue fortuito, los otros seis que recibieron las víctimas entran dentro de la dinámica en la que él pierde la cabeza. Si la pistola en lugar de llevar ocho balas en el cargador hubiera llevado 30, "Daniel habría disparado las 30", explicó.