MADRID 30 Jun. (EDIZIONES) -
Albert Rivera ha dado el salto de la política catalana a la nacional, y aspira a gobernar España como presidente y candidato de Ciudadanos. El líder de la formación naranja, que visita la noche de este martes El Hormiguero 3.0 (Antena 3), nació en Barcelona en 1979 y lleva en política desde 2006.
Licenciado en Derecho, tiene un Máster en Derecho por la universidad privada ESADE y es también doctorando en Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona. No sólo ha estudiado en España: estuvo en la Universidad de Helsinki (Finlandia) en 2001 gracias a una beca Erasmus y en 2009 realizó un curso de Marketing Político en la Universidad George Washington (Estados Unidos).
Rivera se hizo conocido en toda España en septiembre de 2006 cuando, como candidato de Ciutadans a las elecciones autonómicas de Cataluña, apareció desnudo en los carteles electorales. Entonces tenía 27 años, había sido elegido por el partido en junio de ese año y se presentó sin ropa "como símbolo de transparencia y sencillez" de la formación, que "no tiene complejos".
En dicha campaña la formación consiguió entrar al Parlamento con tres diputados, lo que el líder de Ciudadanos cuenta con orgullo en su página web: "ha sido el primer partido en entrar en un Parlamento después de más de veinte años en que no se había movido nada en el panorama político".
Antes de entrar en política había demostrado sus dotes de oratoria, esencial en este mundo. Durante su etapa universitaria, en representación de la Universidad Ramón Llull,ganó en el Campeonato de España 'Liga de Debate Universitario'.
Ya licenciado, como abogado ha trabajado en el sector privado: en 2002 entró a trabajar en La Caixa como asesor jurídico, puesto en el que pidió una excedencia en 2006 para dedicarse a la política, en la que trabaja desde entonces.
Rivera ha dado el 'salto' a la política nacional y su partido ha cosechado bastantes éxitos en las pasadas elecciones locales y autonómicas de mayo, siendo determinante para muchos gobiernos en toda España, como los de Andalucía y la Comunidad de Madrid.
Su objetivo, ahora, es ser el candidato de Ciudadanos en las próximas elecciones generales para gobernar España, que se celebrarán, previsiblemente, el próximo mes de noviembre. Para ello, ha anunciado que se presentará a las primarias de la formación, cuyas votaciones se realizarán de forma telemática los días 4 y 5 de julio.
ESPAÑA Y CATALUÑA
Rivera, de padre catalán y madre andaluza, se ha posicionado abiertamente en contra del nacionalismo y asegura que se siente español. "Quienes no somos independentistas empezábamos a sentirnos incómodos por el mero hecho de no ser nacionalistas", explica cuando habla del motivo que le llevó a saltar de la abogacía a la política.
En la política, ha defendido el pacto contra corrupción y se ha mostrado crítico con los aforados y los privilegiados, condiciones que han impuesto los candidatos de la formación naranja en los diversos acuerdos de gobierno. "Estamos imponiendo condiciones de regeneración democrática, reactivación económica y políticas sociales a los gobiernos. Ojalá en un futuro estemos en el Gobierno", asegura Rivera.
En lo personal, estuvo casado 12 años --ahora está divorciado-- y tiene una hija, Daniela, quien le ha cambiado la vida por completo, según cuenta él mismo: " Daniela es mi motor porque al final estoy haciendo cosas que no únicamente van a servir para mí generación. También servirán para la educación de nuestros hijos, el país en el que vivirán, que sociedad van a tener", explica.
ALGUNAS POLÉMICAS
Pese a sus buenas dotes de oratoria, el presidente de Ciudadanos no se ha librado de la polémica por sus declaraciones más o menos afortunadas. En abril de este año apostó por legalizar la prostitución, una sugerencia que desencadenó un importante debate social y político y que el propio Rivera tuvo que precisar: se trataba tan sólo de "una idea" que, debido a su "complejidad", necesitaría de "muchísimo consenso" para desarrollarla.
Un poco antes, en febrero, otras declaraciones también causaron una gran polémica, esta vez en el marco de la precampaña para las elecciones autonómicas en Andalucía, cuando dijo: "no vamos a repartir pescado, vamos o a enseñar a pescar o a dejar que cada uno tenga su caña; no queremos repartir y mucho menos quedarnos parte del pescado, que es lo que hace la Junta".