Actualizado 13/12/2011 21:31 CET

Amaiur intenta una maniobra para lograr grupo parlamentario propio en el Congreso

MADRID, 13 Dic. (OTR/PRESS) -

Las Cortes más fragmentadas de la Democracia se constituían este martes con una ausencia muy destacada. El diputado de Amaiur por Navarra, Sabino Cuadra, aludía a "problemas personales" para no acudir a la primera sesión de esta décima legislatura. Un gesto que ha sido interpretado como una maniobra de la coalición para lograr grupo parlamentario propio en el Congreso. El PP, con mayoría en la Mesa, ha advertido que esta fórmula no será suficiente para conseguir ese objetivo.

El Reglamento de la Cámara Baja establece que, para constituir grupo parlamentario propio, se necesita un mínimo de cinco diputados. Amaiur tiene siete tras las elecciones del 20-N, pero uno de ellos, el de Navarra, no cumple con uno de los requisitos exigidos: haber logrado el 15% de los votos en su circunscripción.

Para evitar que esa condición suponga un problema, la coalición ha optado por presentar a las Cortes a los seis diputados que sí cumplen con la normativa. Todos ellos han prometido, a su manera, la Constitución: lo han hecho, como sus compañeros del Senado, "por imperativo legal", recuperando así una fórmula inventada por Herri Batasuna. Su iniciativa ha sido seguida por otros grupos parlamentarios, como Esquerra Republicana (ERC) e Izquierda Unida (IU), algo que ha sido respetado por unos y criticado por otros.

Al no asistir a esta sesión constitutiva, Sabino Cuadra no ha podido sumarse a ese particular juramento, por lo que no ha completado los trámites para asumir su condición plena de parlamentario. Esta situación no se resolverá hasta el próximo pleno ordinario, que se celebrará previsiblemente a la vuelta de las Navidades.

La petición para formar grupo propio, en cambio, se deberá resolver esta misma semana. Esto significa que Amaiur presentará su solicitud con los seis diputados que sí cumplen los requisitos, adaptándose así a la normativa y evitando el problema de Navarra. El séptimo, Sabino Cuadra, solicitaría unirse más adelante, cuando el grupo parlamentario que aspiran tener estuviera ya formado.

"UNA FINTA AL PROCEDIMIENTO"

La maniobra ha sido muy comentada dentro y fuera de la Cámara Baja. El diputado de la coalición, Xabier Mikel Errekondo, ha dicho haber sondeado a todas las fuerzas políticas que tendrán asiento en el Congreso y ha concluido que todas ellas apoyan su "derecho" a tener grupo parlamentario propio. Todas, menos Unión Progreso y Democracia (UPyD), Unión del Pueblo Navarro (UPN) y, la más importante, el Partido Popular.

Y es que el futuro de Amaiur depende, en buena medida, del partido de Mariano Rajoy, que cuenta con mayoría absoluta en las Cortes y domina la Mesa del Congreso tras su aplastante victoria en las elecciones del 20-N. Esa mesa está presidida, precisamente, por el popular Jesús Posada, quien en su primera sesión como presidente del Congreso no ha dejado entrever su opinión sobre el tema. La posición de su partido, sin embargo, es todavía muy reticente.

La estrategia de Amaiur es "una finta al procedimiento", decía el nuevo portavoz del grupo popular, Alfonso Alonso. A su juicio, la ausencia de Sabino Cuadra demuestra que la coalición "es muy consciente" de que no cumple totalmente los requisitos para formar grupo parlamentario propio, y no servirá para cambiar la postura de la Mesa del Congreso.

"Los votos pertenecen a la coalición y no a un diputado de forma individual", argumentaba. "Esta no es una cuestión de altura de miras, como dicen los portavoces de Amaiur, ni es un derecho que da o quita el PP. Es cuestión del Reglamento y de la Ley", agregó.

Sobre ese supuesto apoyo por parte del resto de las fuerzas políticas, Alonso se mostraba escéptico. Desde su punto de vista, la coalición no cuenta con muchos aliados, algo sobre lo que tendría que reflexionar. "Debería preguntarse por qué es incapaz de llegar a un acuerdo con ningún otro grupo de la Cámara", aseguraba.

ACTIVIDAD DIPLOMÁTICA

La percepción de Alonso es, sin embargo, contraria a la de los portavoces de Amaiur, que se han mostrado optimistas tras esta primera toma de contacto con el resto de los políticos. El diputado Errekondo afirmaba que la sesión le ha servido para empezar a construir una "relación normalizada" con prácticamente todos los diputados.

Ha sido él, precisamente, uno de los pocos de su coalición que ha interactuado con representantes de otros grupos parlamentarios. Tras charlar con electos del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y saludar al coordinador general de IU, se ha acercado al banco azul para saludar al todavía presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Iker Urbina, el elegido por Álava, también ha aprovechado la oportunidad para hablar con el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, mientras que Maite Arístegui ha hecho lo propio con el diputado del Foro Asturias, el partido fundado por Francisco Álvarez Cascos.

La normalidad se trasladará al Palacio de la Zarzuela, donde los abertzales se reunirán con Don Juan Carlos, como el resto de representantes. "Ha sido el propio partido el que me ha manifestado qué persona cree adecuada para entrevistarse con el Rey", ha afirmado Jesús Posada, nuevo presidente de la Cámara Baja.

Errekondo ha explicado que, desde su punto de vista... "Todos entienden que, por derecho, nos asiste el poder formar grupo. Esperemos que el PP esté a la altura de las circunstancias, entienda que estamos ante un nuevo tiempo y tenga un talante de apertura".

A su juicio, conformar un grupo es "un derecho de obligado cumplimiento", y por eso ha anticipado que Amaiur hará todo "lo necesario para que se cumpla".

Ha sido en este momento cuando ha confirmado la estrategia de la coalición: su intención es reivindicar ese derecho con los seis electos por las tres provincias vascas, donde rebasaron sin problemas la barrera del 15% que establece el Reglamento.

La decisión está en manos de la Mesa del Congreso, pero independientemente de su veredicto, la maniobra de Amaiur ya está en boca de todos. En declaraciones a los periodistas, el diputado socialista Eduardo Madina decía desconocer si existían precedentes de "una fórmula" como la utilizada por Amaiur, pero aseguraba que en el reglamento del Congreso "existe la posibilidad de movilidad".

Asimismo, ha instado a "esperar" al informe que hagan los tratados y ha informado que su grupo parlamentario asumirá la decisión que tome la Mesa del Congreso, sea cual sea.

"Si es legal, me parece bien y si los letrados lo deciden así me parecerá bien, pero si los letrados deciden que no es jurídicamente válido me parecerá igual de bien", afirmaba.

Mientras, la ministra de Sanidad en funciones, Leire Pajín, mostraba su posición de una manera más clara. Para la ministra, la mesa del Congreso debe aplicar el reglamento "con toda normalidad" y "con el Estado de derecho en la mano", y ha argumentado que si las normas de la Cámara Baja dicen, "como parece" que dicen, que Amaiur "tiene derecho a tener grupo parlamentario propio", deben tenerlo "como cualquier otro grupo parlamentario".