Uno de los dos acusados de asesinar a un tercero en Águilas defiende que el día del suceso se encontraba en Huelva

Los dos acusados de matar en 2008 a un hombre en Águilas durante la vista oral
EP
Actualizado 04/03/2011 19:02:07 CET

Aunque no tenía licencia de armas poseía un revólver en casa para poder defenderse si alguien quería hacerle daño

MURCIA, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Ramón R., uno de los dos individuos que está acusado de asesinar en Águilas a un tercero con una pistola en 2008, ha defendido este viernes, en la primera sesión de la vista oral que se celebra ante un jurado popular, que el día del suceso "se encontraba en la provincia de Huelva", donde residía con su familia.

Así, a preguntas del Ministerio Fiscal, el acusado ha señalado que tanto con el padre como con el tío del fallecido, José C.F., habían salido de copas y mantenían "una buena relación", y que lo que conoce de él es a través de lo que se comenta en el pueblo, "que se dedicaba a la prostitución y al tráfico de drogas".

Para las defensas, ninguno de los dos acusados, Ramón R. y Juan José R., pertenecientes al clan de 'Los Pertolos', cometieron el crimen que acabó con la vida de José, del clan de 'Los Franceses', puesto que ninguno de los dos se encontraba en el municipio aguileño el día de los hechos.

Según las conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal, los acusados, acompañados de una tercera persona no identificada, se hicieron el 6 de agosto de 2008 con un vehículo que había sido robado previamente para acercarse al domicilio de José C.F., que se encontraba en la puerta del mismo, sobre las 23.30 horas, y uno de ellos le efectuó varios disparos, alcanzando a la víctima dos de ellos.

El presunto autor de los disparos fue Juan José R., que iba de copiloto en el vehículo, siendo el conductor Ramón R. y en la parte trasera del mismo la persona que no ha sido identificada. Según el fiscal, Juan José R. "sacó la pistola por la ventana y, de forma sorpresiva y sin posibilidad de defensa por la víctima, con conocimiento del hecho por parte del otro" disparó varias veces.

Ramón R., que ha sido el único en declarar este viernes, ha sostenido desde el principio que desconoce los hechos que ocurrieron en la noche del 6 de agosto de 2008 y ha reiterado que, pese a que el otro acusado, Juan José R., es su "primo lejano" y siempre "han mantenido una relación cordial" llevaba sin verlo cerca de tres años, puesto que él había marchado de la zona almeriense rumbo a Zafra (Bajadoz) en donde reside junto a su familia.

En relación a las presuntas rencillas familiares entre sendos clanes a las que hicieron mención tanto el Ministerio Fiscal como la Acusación Particular, Ramón aseguró desconocerlas y afirmó que la familia del fallecido "era vecina del barrio" y que no había habido problemas entre ellos. Además, ha afirmado desconocer que entre ambos clanes se hayan producido a lo largo de los años asesinatos.

Sin embargo, la acusación particular ha afirmado que el acusado ha tenido que prestar declaración un total de 13 veces por diversos altercados entre ambos clanes, algunos de ellos por intento de homicidio, unos hechos que el procesado ha indicado no recordar bien, aunque ha añadido que en ningún caso de se le había condenado por ello, ya que "la única pena que he cumplido fue por insultar a un sargento de la Guardia Civil".

A preguntas del letrado de la familia del fallecido, Fermín Guerrero, el acusado dijo no entender por qué integrantes del clan de 'Los Franceses', "con los que siempre he tenido una buena relación", le habían señalado a él y a Juan José R. como posibles culpables del asesinato de José C.F., que pertenecía a ese clan gitano.

Asimismo, respecto al vehículo robado desde el que se efectuaron los disparos que acabaron con la muerte de José R., un Mercedes, Ramón respondió al Ministerio Fiscal que él había tenido un turismo de la citada marca hacía unos años, al igual que la propia víctima, pero que actualmente poseía una furgoneta de carga debido a su trabajo, ya que el acusado se dedica a la venta ambulante y el trato de caballos.

Finalmente, el procesado, que se encuentra en libertad bajo fianza, ha reconocido que aunque no tiene licencia de armas poseía un revólver en casa "para poder defenderme si alguien quería hacerme daño", aunque afirmó no llevarse mal con nadie del clan de los 'franceses' ni que ellos "tengan algún problema conmigo".

La vista oral continuará este lunes, previsiblemente a las 9.00 horas, con el interrogatorio de Ramón R., para quien la acusación pide 19 años de cárcel y seis meses de cárcel, al conducir el coche en el que viajaba el otro acusado, Juan José R., al que considera el autor de los disparos.

LA DEFENSA DENUNCIA IRREGULARIDADES

Previamente a la declaración del acusado, su abogado defensor, Evaristo Llanos, ha denunciado que desde el principio de la investigación, que ha calificado de "mala", no se había respetado la presunción de inocencia de su cliente, "porque no existe ninguna prueba de cargo que lo incrimine".

Y es que, según ha explicado, a los pocos días del asesinato de José C.F., "amigos del fallecido ya sabían quienes lo habían matado", y que el móvil del crimen "tenía que ver el tráfico de drogas o por el uso de billetes falsos". "Sin embargo, en la investigación se desechó esa vía, con su archivo y se le acusó a Ramón y Juan José de los hechos", ha añadido.

El cambio en la investigación policial, según explicó Llanos, se produjo cuando apareció un testigo presencial protegido que, ocho meses después, afirmó encontrarse a dos metros del fallecido cuando le dispararon. "En su primera declaración señaló que no pudo ver a los ocupantes del vehículo desde el que se efectuaron los disparos, pero tres meses después fue capaz de reconocerlo en una fotografía", ha apuntado.

Sobre este punto, el abogado del acusado ha mantenido que al testigo presencial "un sargento de la Guardia Civil de Águilas le facilitó una foto para que pudiera reconocerlo en la rueda de reconocimiento". Este testigo dibujó un boceto del presunto asesino en el que se veía a un hombre con barba.

La foto a la que se refiere el abogado del acusado se le habría hecho a Ramón R. en la cárcel, cuando ya le había empezado a crecer el bello en la cara. Sin embargo, Llanos ha adelantado que "una funcionaria judicial de Huelva testificará la próxima semana para confirmar que durante los días del suceso estuvo con el acusado y que no llevaba barba".

Del mismo modo, ha denunciado irregularidades en la rueda de reconocimiento que se le realizó al acusado para que el testigo protegido, un inmigrante del que no se sabe si aún se encuentra en España, pudiera reconocerlo.

"Junto al acusado, de etnia gitana, se colocaron cuatro guardias civiles que en nada se parecían a Ramón, para que no tuviera ninguna duda al señalarlo", ha explicado, al tiempo que ha sostenido que fue el citado sargento del Instituto Armado el que le habría facilitado la foto al testigo momentos antes de la rueda de reconocimiento.

Por su parte, el letrado Pablo Luna, defensor del otro acusado, Juan José R., se ha preguntado por qué el citado sargento "sin que lo solicitara el juez, aportó unas diligencias de otro proceso judicial en el que estaban implicados familiares de los detenidos", y ha sostenido que se hizo "para crear un ambiente contrario".

Luna ha calificado de "curioso" que la Audiencia Provincial de Murcia, después de que se pidieran 27 años de cárcel para Juan José R., "lo dejara en libertad tras pagar los 35.000 euros que se le habían impuesto de fianza y que, ni la Fiscalía ni la acusación, recurrieran esa decisión".

Además, ha señalado sobre su cliente que, cuando se produjeron los hechos, se encontraba en Zafra (Bajadoz) donde residía con su familia desde hacía tres años y que, dos días después de los hechos, "no estaba huido como se ha dicho, sino que estaba en el Centro Penitenciario de Almería, donde había ingresado voluntariamente para cumplir una pena de dos años y medio por un delito de homicidio en grado de tentativa".