SEVILLA 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado al que fuera enfermero del Fremap David H.M. a 50 años de prisión por violar a cuatro jóvenes, una de ellas menor de edad, en sus domicilios, y por intentarlo con una quinta mujer.
La sentencia de la Sección Primera, a la que tuvo acceso Europa Press, condena también al acusado a pagar más de 100.000 euros en concepto de indemnización por los daños morales causados a las víctimas.
La resolución judicial considera probado que el procesado, el 13 de diciembre de 2002, entró en la vivienda de una joven de 20 años, G.Y.G.V., y tras echarle una sustancia no determinada en los ojos le ató con una abrazadera de plástico las manos a la espalda, la echó en una cama y la obligó a practicarle una felación. Posteriormente, el imputado presuntamente robó un aparato de radio valorado en 60 euros y abandonó el piso.
El día 12 de noviembre de 2003, D.H.M. entró en la vivienda de la menor de 15 años J.R.R., y la acechó dentro del inmueble con la cara cubierta con un trapo blanco con agujeros en los ojos. En ese momento, el procesado amenazó de muerte a la menor, le inyectó un ansiolítico en el glúteo y la violó. Tras los hechos, el enfermero le dijo a la víctima que tuviera cuidado que la puerta se abría fácilmente.
Por otro lado, el 27 de julio de 2004 el demandado observó que R.V.B. de 25 años bajaba cosas de su vivienda de la capital hispalense y las llevaba hasta su vehículo. En una de estas salidas, entró en el piso, le puso una gasa en la boca y la violó amenazándola con un cuchillo. Finalmente, el acusado cogió un portátil valorado en 1.000 euros y, presuntamente, le dijo que si la Policía lo detenía, la mataría.
Nuevamente, el 5 de agosto de 2004 D.H.M. abrió una vivienda sin emplear la fuerza en la que una joven de 19 años, R.T.A., se encontraba sola y duchándose con la puerta abierta. El enfermero le ató las manos con unas bridas y la violó.
Finalmente, el 30 de septiembre de 2004, el condenado entró en una vivienda empujando a una joven que estaba cuidando a dos niñas, le tapó la boca y, tras mirarla, se marchó del lugar sin llevar a cabo sus propósitos.
EL CONDENADO CONSERVABA SU CAPACIDAD INTELECTIVA.
El magistrado asegura que D.H.M presentaba en el momento de cometer los hechos un trastorno bipolar de carácter leve que no afectaba al entendimiento de los mismos ni al potencial de autocontrol, manteniendo conservadas en dicho momento sus capacidades intelectivas y volitivas.
El agresor fue detenido por la Policía Nacional el 19 de noviembre de 2004 en la Mutua Fremap de Sevilla, donde le fue intervenida la fotocopia de una hoja de agenda en la que figuraban los nombres de varias mujeres.
Por todo ello, la Audiencia Provincial de Sevilla condena a D.H.M. como autor criminalmente responsable de cuatro delitos de violación, un delito de agresión sexual en grado de tentativa y otros cinco delitos de allanamiento de morada.
Así, por los hechos relativos a G.Y.G.V. el fallo condena al acusado a diez años y seis meses de prisión, así como a indemnizar a la víctima con 15.000 euros por los daños morales causados. Asimismo, D.H.M. debe pagar 60 euros por el radiocasete robado.
En cuanto a los hechos probados respecto a la menor de 15 años J.R.R. la Audiencia le impone al violador 15 años y seis meses de cárcel y una indemnización de 40.000 euros para la joven.
Por las agresiones sexuales consumadas a R.V.B. la pena impuesta asciende a los diez años y seis meses de cárcel y la indemnización para la joven será de 20.000 euros. En este sentido, el juez condena otros ochos meses de cárcel al imputado por el robo del ordenador de la hermana de la víctima, valorado en 1.000 euros.
Un total de once años y seis meses de prisión es la pena impuesta por la violación de R.M.A., a quien D.H.M. deberá abonar 30.000 euros por daño psicológico.
Finalmente, por el delito de agresión sexual en grado de tentativa contra V.F.T. y por entrar en la vivienda en la que se encontraba la joven, el enfermero ha sido condenado a un años y cuatro meses de cárcel.