Arregi dice que "suceda lo que suceda" con el proceso de paz, el "proyecto político totalitario" de ETA debe fracasar

Aldaketa organiza unas jornadas sobre 'Historia e Identidades Nacionales. Hacia un pacto con la ciudadanía vasca'

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 16 marzo 2006 16:45

BILBAO, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la plataforma Aldaketa-Cambio por Euskadi, Joseba Arregi, afirmó hoy, en relación a la posible apertura de un proceso de normalización política y pacificación en el País Vasco, que "suceda lo que suceda", ETA "debe sufrir el fracaso de su proyecto político totalitario".

Arregi presentó hoy en Bilbao las jornadas "Historia e Identidades Nacionales. Hacia un pacto con la ciudadanía vasca" que, organizadas por Aldaketa con la colaboración de la Asociación de Historia Contemporánea y la Universidad del País Vasco, estarán dedicadas a reflexionar sobre los usos políticos de la historia y analizar el "desfase" entre el nivel del conocimiento historiográfico y la divulgación de la historia a través de la enseñanza, de los medios de comunicación y de la política.

"Parece que estamos esperando un momento en que se concentra toda la historia vasca, en el que se resuelvan para siempre todos los conflictos históricos vascos, o el conflicto como se dice, pero un momento histórico en el que al mismo tiempo toda la historia vasca puede quedar vaciada y olvidada", manifestó.

A su juicio, "parece que estamos ante un momento histórico que puede ser como una especie de agujero negro de la historia y parece que todo confluye en ese torbellino que va a conducir todo al agujero donde se van a solucionar todos los problemas, pero a condición y bajo el precio de que en ese agujero oscuro desaparezca toda la historia real y con ella también el futuro".

Asimismo, manifestó que "parece que nos aprestamos, en nombre de la solución de todos los conflictos o del conflicto, a negar la historia en su realidad". "Ese -añadió- es el juego de nuestra política, que nos impone un determinado nacionalismo incapaz de renovarse y de comprometerse decididamente con la democracia y el pluralismo".

Tras afirmar que no sabe si ese "momento histórico tan deseado va a llegar o no", ni lo que va a traer consigo en caso de que llegue, Arregi aseguró que "suceda lo que suceda, ETA debe sufrir el fracaso de su proyecto político totalitario".

"Suceda lo que suceda, la historia vasca de hasta ahora seguirá ahí, como ha sido y como los historiadores nos la hacen conocer, y también estará ahí la necesidad de construir la historia del futuro", aseveró.

En ese sentido, señaló que "cuando pase el día deseado y el momento ansiado, vendrá otro día, vendrán muchos días seguidos y vendrá todo un futuro a construir, un futuro que puede constituir todo un fracaso si no sabemos de donde provenimos realmente".

Arregi indicó que la "preocupación fundamental" de Aldaketa "ha sido siempre el valor de la ciudadanía". Según dijo, el ciudadano "está, para nosotros, por encima de creencias, identidades e intereses particulares y esta sustentando y modelado en las libertades y en los derechos".

Precisó que esa idea de ciudadanía "no niega la historia", sino que "exige un conocimiento lo más exacto de la historia" y, según explicó, "a ese conocimiento y a su socialización" quieren dedicar estas jornadas, "para desenmascarar las manipulaciones, dejar al descubierto los mitos, hacer sitio a la riqueza que le es propia a la historia, incluso a la vasca, y para que podamos construir un futuro mejor y más libre".

OBJETIVOS DE LAS JORNADAS

Por su parte, Pilar Pérez-Fuentes, miembro de Aldaketa y coordinadora de las jornadas, remarcó que Aldaketa tiene como uno de sus objetivos "contribuir a regenerar la cultura política vasca" porque, según dijo, desean "colaborar en la construcción de una cultura política basada en el reconocimiento de la pluralidad como riqueza social, en la libertad y en la igualdad de derechos de todos los ciudadanos, más allá de sus sentimientos de pertenencia".

Pérez-Fuentes consideró que se lleva mucho tiempo "viviendo en el desencuentro, instalados en una dicotomía diabólica que enfrente a 'los nuestros' y 'los otros'" y "envueltos en diatribas sobre identidades y mitos nacionalistas que están muy alejadas de los problemas reales de la ciudadanía".

Aseguró que Aldaketa apuesta "por una cultura política que pueda hacer compatibles el principio universal de la ciudadanía, con las diferentes identidades sociales, que pueda situar el principio político del pacto entre iguales en derechos y obligaciones, por encima de los legítimos sentimientos de pertenencia originados por la lengua, la afinidad cultural o la memoria histórica".

En su opinión, para desarrollar "esa cultura democrática, es necesario que dialoguemos sobre las diferentes memorias del pasado, sobre los diferentes relatos en los que sustentamos hoy los diferentes proyectos políticos".

Para Aldaketa, es necesario "enfriar nuestros sentimientos de pertenencia y relativizar nuestros imaginarios nacionales". Por ello, explicó Pérez-Fuentes que han elegido para las jornadas el tema de "Historia e identidades nacionales. Hacia un pacto entre la ciudadanía vasca" porque, según dijo, "constatamos que todavía hoy en la sociedad vasca, en la catalana y en el conjunto de la sociedad española las identidades nacionales tienen mucha fuerza, que son identidades que aglutinan y vinculan comunidades con proyectos excluyentes, e incluso impositivos".

"Identidades -añadió- que se presentan como algo natural que está por encima de toda consideración política y que generan un sentimiento por el cual hay gente que está dispuesta a dar la vida y peor aún, quitarla".

Entre los objetivos de las jornadas, que se iniciarán el 21 de marzo, Pérez-Fuentes citó el de "combatir el esencialismo nacionalista, de cualquier signo, que nos impide un pacto de ciudadanía" y analizar "cómo se crean y recrean históricamente vínculos de comunicación entre personas que no se conocen y no se conocerán nunca y, sin embargo, comparten identidad nacional".

Otro de los objetivos es analizar el "uso políticos que se ha hecho de la historia por parte de quienes imaginan la comunidad y definen el sujeto político depositario de la soberanía", así como renovar "la vocación de Aldaketa de lugar de encuentro, de foro o plaza pública para renovar el pacto entre los ciudadanos vascos".

En ese sentido, indicó que "renovar el pacto entre los ciudadanos vascos requiere de una revisión de los lugares de la memoria que compartimos y también los que nos enfrentan y deshacernos de tanto esencialismo y fundamentalismo nacional".

La jornadas, en las que participarán 17 ponentes y siete comentaristas, todos ellos investigadores y profesores de la universidad, abordarán cómo se construye la memoria colectiva y qué usos se hacen del pasado para entender la formación de las identidades nacionales; la formación del estado-nación en el siglo XIX; la "invención del pasado" en el nacionalismo vasco; y sobre lugares de la memoria de la nación española.

También se debatirá sobre la transición democrática entendida como "un pacto político en el que se fijan las bases de la construcción de la España democrática" y sobre a enseñanza de la historia en las aulas como "fuente de patriotismos excluyentes".

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