La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica exhumará una fosa común en la localidad de Grandas de Salime

Actualizado 01/08/2007 20:42:34 CET

OVIEDO, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) anunció hoy, mediante nota de prensa, que el próximo día 11 de agosto iniciarán las tareas de exhumación de una fosa común en la localidad asturiana de Grandas de Salime. Según esta asociación, en esta fosa podrían encontrarse los cuerpos de hasta 15 hombres que pertenecieron al Batallón Galicia, y que habrían sido asesinados el 29 de octubre de 1937 por un grupo de pistoleros de La Falange y de Guardias Civiles.

La localización de esta fosa se produjo hace cinco años cuando la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica, recibió una carta anónima de un vecino de la localidad lucense de San Martín de Suarna en la que informaba acerca de la existencia de esta fosa común en la villa lucense de Fonsagrada. A partir de ese momento, entre la ARMH y un grupo de investigadores voluntarios de Galicia y Asturias, se puso un marcha una investigación para determinar la localización exacta de dicha fosa. Finalmente, se determinó que, aunque los asesinatos se habían producido efectivamente en Fonsagrada, los cuerpos habían sido trasladados hasta el término asturiano de Grandas de Salime.

Para Santiago Macías, vicepresidente de ARMH, este traslado de cuerpos tiene una explicación clara, y es que entre el grupo de asesinados se encontraba el comandante José Moreno Torres. Macías, en declaraciones a Europa Press, dijo que por aquel entonces estaba "penalizado" asesinar extrajudicialmente a mandos militares. "Para lavarse las manos y no identificar a nadie achacaron la muerte a la aparición en el pueblo de diez marxistas fugados del frente asturiano", declara Macías.

A día de hoy, tanto judicial como militarmente no existe ningún tipo de documento que hable sobre la muerte o del comandante, o de los soldados que componían el batallón. Tan sólo existe constancia del fallecimiento de uno de los falangistas que atacaron al grupo del comandante Moreno, "pero lo único que hay es un acta de defunción común, por supuesto, del comandante no aparece nada", explica el vicepresidente de ARMH. Para Macías esto no fue un acto de guerra, sino "que fueron detenidos y directamente torturados antes de asesinarlos".

La existencia de un proyecto para construir una carretera cerca de la fosa ha acelerado las tareas de exhumación de la misma. Para Macías, "si ahora no se abre la fosa, la carretera pasará por encima de ella y entonces perderemos todo rastro".