MADRID 26 Dic. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Joan Miquel Perpinya, ha remitido, como ya hizo el pasado año por estas fechas, una carta al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el que le recuerda que aún no ha cumplido su programa electoral en relación con el Instituto Armado. Esto supone, a juicio de la asociación mayoritaria en el Cuerpo, un "engaño y fraude" a los más de 70.000 miembros de la Benemérita por parte de Zapatero.
Perpinya comienza por expresar su malestar a Zapatero por no haber recibido respuesta a su misiva de 2005. A continuación, el secretario general de AUGC hace un repaso a los "incumplimientos" del Gobierno, que, a su juicio, conducen a una "remilitarización" de la Benemérita. En primer lugar denuncia que el proyecto de Ley de la Carrera Militar que el Gobierno ha remitido a las Cortes es "netamente involucionista" al configurar "de facto a la Guardia Civil como un apéndice de las Fuerzas Armadas".
Respecto la creación del empleo de teniente general en la Guardia Civil, Perpinya denuncia que incrementa el gasto público y conduce "mimetismo" de la Benemérita con las Fuerzas Armadas, lo que "nada aporta a la seguridad ciudadana".
Un año después de que la comisión de Interior del Congreso aprobase una propuesta del Grupo Socialista en la que se instaba al Gobierno a llevar a cabo la supresión del Código Penal Militar para juzgar a los guardias y la regularización de las asociaciones profesionales, incluidas en su programa electoral, dichas reformas no se han llevado a cabo. "Ya no se trata de un nuevo retraso sino que sencillamente se constata la falta de voluntad política y, por tanto, hemos de empezar a hablar claramente de engaño y fraude", escribe Perpinya.
En este punto, Perpinya se vuelve a dirigir a Zapatero: "Su Gobierno ha perdido toda credibilidad y el incumplimiento de sus promesas es la principal causa de desmoralización y de desánimo entre los miembros de la Guardia Civil".
La misiva finaliza: "Le pedimos que haga honor a la palabra dada y emprenda las reformas que la Guardia Civil necesita para modernizarse y convertirse en una fuerza de seguridad democrática al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas y propia del siglo XXI. De no hacerlo, se aboca a los agentes a una situación desesperada, nunca vivida en los 162 años de historia de la Institución, cuyo único responsable será su Gobierno, por el flagrante incumplimiento de su programa electoral y por el engaño que ello conlleva a los guardias civiles y a sus familias".