MADRID 10 May. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha rechazado "en su totalidad" el anteproyecto de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas aprobado por el Gobierno y ha pedido al Congreso, que lo tramitará ahora, que lo estudie "con detenimiento" y legisle "para una sociedad del siglo XXI".
En declaraciones a Europa Press, el secretario general y portavoz de AUME, Mariano Casado ha asegurado que su asociación no ve "ningún paso positivo" en la reforma que propone el Gobierno. "Parece que no se haya evolucionado nada desde 1998", ha apuntado, en referencia a la fecha de aprobación del texto actualmente en vigor.
En concreto, ha criticado que se mantenga el arresto como sanción para todo tipo de faltas, incluyendo las leves y ha defendido que las "garantías" que Defensa dice que se amplían no son ningún "avance", porque son derechos constitucionales. "Para hablar de garantías recurren a citar la presunción de inocencia", ha denunciado.
Además, ha expresado la desconfianza de AUME sobre la referencia explícita a "las infracciones del derecho de asociación profesional" y espera a conocer el texto, aunque ya temen que "se quiere limitar a través del régimen disciplinario los avances conseguidos con la ley de derechos y deberes".
De hecho, han insistido en que no se garantiza la "protección" de los representantes de las asociaciones en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas cuando no estén en este organismo. En su opinión, el problema está "en su vida cotidiana", ya que "al saber que son representantes se les puede condecorar disciplinariamente día a día".
MILITARES ADULTOS, NO SOLDADOS DE LA MILI
Por todo ello, han pedido a los grupos parlamentarios que "estudien con detenimiento" el texto que les ha remitido el Gobierno y legislen "desde el punto de vista de una realidad social del siglo XXI" porque "a los militares hay que tratarles como ciudadanos adultos y no como a los soldados que iban a hacer la mili".
Así, ha pedido a los grupos que pongan en marcha comparecencias parlamentarias antes de presentar sus enmiendas, para que puedan "escuchar otras percepciones" de "lo que debe ser un régimen disciplinario del siglo XXI".